sábado, 20 de agosto de 2011

UN POCO DE POESÍA

Curioseando por la red encuentro esta hermosa versión del poema When I am dead, my dearest de Christina Rossetti, recitado por la actriz Brigitte Bordeau y dirigido por Julian West. Es un texto estremecedor: la autora imagina lo que sucederá más allá de su muerte, pero a diferencia de otros poetas en obras similares, no canta al curso indiferente del mundo en su ausencia, al triunfo de la vida y a la inexorable sucesión de las estaciones cuando ella no esté. En una mirada íntima y claustrofóbica, se circunscribe al reducido espacio de su tumba, a la oscuridad y el silencio que reinarán dentro, a la persona amada que se acercará a la superficie, dividida entre el recuerdo y el olvido. Pero os dejo ya disfrutar con la sonoridad de los versos en su lengua original. Incurro, eso sí, en la osadía de incluir mi traducción, con el consejo de que, en caso de que vuestro inglés os lo permita, prescindáis de ella.


Cuando esté muerta, amor mío,
no cantes canciones tristes para mí,
no plantes rosas sobre mi cabeza,
ni tampoco un sombrío ciprés:
sé la verde hierba que me cubra,
húmeda de lluvia y de rocío;
y si así lo quieres, recuerda,
y si así lo quieres, olvida.

Yo no veré las sombras,
no sentiré la lluvia;
no oiré al ruiseñor
que canta, como dolorido:
y soñando en la penumbra
sin principio ni final,
tal vez puede que recuerde
y tal vez pueda olvidar.

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