domingo, 31 de julio de 2016

FAMILIAS DE PIEDRA

Descargo las fotos de mi reciente viaje a Berlín y de la cámara sale arte a raudales. Lienzos, pinturas sobre muros. Fachadas suntuosas y austeras, clásicas y ultramodernas. Esculturas por doquier: en jardines, edificios, fuentes, museos. Estoy dispersa y confusa como corresponde a quien ha visto muchas cosas de interés en un tiempo en comparación demasiado corto, pero un hilo sutil va uniendo varias de las imágenes mientras las ordeno y archivo en una carpeta de mi ordenador. Va así cobrando forma esta entrada que habla de la capacidad para transmitir emociones del que es en apariencia el más frío de los materiales: la piedra. Bajo su superficie se albergan sentimientos que unieron a personas desaparecidas hace siglos; se preservan para la posteridad los destellos instantáneos del amor, la camaradería y la lealtad, de la felicidad y del sufrimiento compartidos. Voy a hablar, en concreto, de familias. De parejas, de padres e hijos, de hermanos que han quedado detenidos en el tiempo, a merced de nuestra contemplación, sacados del interior de la piedra por la pericia de un artista.

miércoles, 20 de julio de 2016

FOTOGRAFIANDO SUEÑOS

Nacida como un modo de captar la realidad de forma fidedigna, la fotografía ha servido también desde sus mismos orígenes para crear mundos de fantasía. Es una lógica unión de contrarios: cuanta más sensación de existencia real se proporcione a lo imaginario, con más fuerza impactará en el cerebro del espectador. Es la misma razón que lleva a muchos pintores surrealistas a plasmar sus mundos oníricos con una técnica detallada y cercana en ocasiones al hiperrealismo. Un paisaje extraído de un sueño, un escenario imposible, un ser que solo habita en el cerebro de su creador: plásmalos de forma minuciosa, emulando las leyes físicas del mundo en el que nos desenvolvemos, y les otorgarás una increíble vitalidad.

viernes, 15 de julio de 2016

CARTAS DESDE EL ENCIERRO

Cuando lo saqué del interior de una caja llena de libros de segunda mano, ignoraba que estaba tomando entre mis manos algo mucho más grande que lo que parecían anunciar sus reducidas dimensiones. La caja en cuestión era parte de un donativo para la biblioteca de mi instituto; como se han producido varios a lo largo del curso, soy incapaz de precisar su procedencia. El caso era que se acercaban las vacaciones y yo pretendía establecer cierto orden entre los montones de libros viejos y con frecuencia polvorientos que flanqueaban ―hasta casi sepultarla― mi mesa de ordenador.

viernes, 8 de julio de 2016

UNA ORILLA DIFERENTE

Cuando llego a la playa a primera hora de la mañana, él ya está allí. Sentado en la orilla, en el punto en que las olas pierden su fuerza y se limitan a lamer con suavidad sus piernas inmóviles. Él mira con fijeza esa agua que lo rodea, le sube hasta la cintura, crea algún remolino en la arena del fondo y se retira al fin para volver a subir en breve. Su mirada es lo único fijo en ese constante movimiento de vaivén, en el trajín de los bañistas madrugadores que pasamos junto a él recibiendo en el rostro la brisa y el tenue calor de la mañana.

martes, 5 de julio de 2016

INICIALES QUE SON NOMBRES

He leído bastante a lo largo de mi vida sobre Emily Brontë (pocas figuras literarias me fascinan tanto como ella), pero desconocía por completo su historia de amor con Robert Clayton. Una historia atípica, intensa y truncada que, según narra Ángeles Caso en su libro Todo ese fuego, unió a la hija del reverendo Brontë con un muchacho de clase trabajadora en el tránsito de la infancia a la edad adulta.

domingo, 3 de julio de 2016

LOS CUADROS DE JUNIO (2016)

La artista belga contemporánea Karien Deroo puebla sus lienzos de imágenes sugerentes, que producen la inquietud más difícil de controlar: aquella cuyo origen no llegamos a precisar del todo. Su centro de atención es el ser humano, captado casi siempre en solitario, abstraído o inmerso en estados de ánimo que no siempre se identifican a primera vista. Los títulos de sus cuadros, poéticos y reveladores, juegan un papel importante a la hora de aclarar el sentido de sus obras. La que encabeza estas líneas responde al de Querido Dios. La actitud de la joven modelo queda así vinculada a un instante de recogimiento religioso o tal vez de fuerte deseo o necesidad; resulta tentador especular sobre el motivo de su plegaria. El rostro serio y concentrado de la niña queda dividido por la violenta iluminación que lo deja a medias entre la luz y la sombra. Todo es solemne y oscuro en este lienzo cuya protagonista nos resulta enternecedora por contraste y sobre la cual sentimos deseos de saber mucho más: sería delicioso poder estar por un momento en el interior de esa cabecita para oír resonar las palabras que conforman su grave y sentido ruego infantil.