viernes, 30 de diciembre de 2016

AMOR PRECOZ

De vez en cuando, las reuniones navideñas con personas con las que no guardamos contacto habitual nos traen regalos inesperados. A mí me ha sucedido hoy, cuando una amiga que tiene dos niños pequeños me ha contado una anécdota que no me resisto a compartir aquí.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

RITUALES

Tengo la costumbre de quedar con un amigo a tomar café la tarde de Nochebuena. Es algo que empezó por casualidad, pero cuando nos dimos cuenta de que la circunstancia se repetía, nos divirtió la idea de convertirlo en un ritual. Ni este amigo del que hablo ni yo somos personas especialmente navideñas. Nos divierte por ello nadar un poco contra corriente, apurar hasta el final la hora admisible, esa frontera que marca el momento en que la gente al uso corre para llegar a sus reuniones familiares; esa línea sutil que divide, en definitiva, a los integrados de los que no tienen adónde ir.

domingo, 25 de diciembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO OTOÑO (2016)

David Mitchell hace en El atlas de las nubes una apuesta realmente arriesgada. Podríamos decir que se trata de la suma de seis novelas en una, o mejor aún, de un viaje a través de distintos géneros novelísticos, desde la aventura tradicional hasta la ficción postapocalíptica, pasando por la trama negra pura y dura o el humor disparatado. El lenguaje del autor se pliega a la índole de cada una de las historias que van desfilando frente al sorprendido lector con la trayectoria propia de un bumerán: las cinco primeras tramas avanzan hasta verse interrumpidas de improviso, la sexta se narra entera y, a partir de ahí, se produce un viaje de retorno en sentido inverso para ir dando un desenlace a las historias inconclusas. Se trata de un auténtico alarde estilístico y un divertido juego en el que el lector se va sorprendiendo una y otra vez al descubrir los engranajes que vinculan unos y otros relatos (una historia se convierte en el libro que el protagonista de la siguiente encuentra en una estantería, o se transforma en una película que un personaje posterior ve en el cine, o es un interrogatorio cuya grabación cae en manos del siguiente protagonista…). Da la impresión de que David Mitchell, que es doctor en Literatura Inglesa y Americana (¿por qué no me extraña?), se ha divertido muchísimo metiéndose en los entresijos de distintos géneros novelísticos, manejando sus engranajes y clichés con gracia y solvencia. Tal vez el lector medio encontrará desconcertante el conjunto y disfrutará en distinta medida de unas y otras historias. Yo me quedo sin duda con la segunda, la titulada Cartas desde Zedelghem, que narra la relación entre un compositor anciano y enfermo y el joven que le ayuda a transcribir las melodías que alberga su cerebro. Se trata de una historia elegante, europea, cínica, ingeniosa y a ratos poética: la más cercana, sin duda, a mis gustos habituales. El bumerán de Mitchell me hace viajar al fin del mundo para regresar al final a lo que me resulta más cercano.

lunes, 19 de diciembre de 2016

PARA NO DECIR ADIÓS

Lo confieso: a lo largo de mi vida, he salido sin despedirme de unas cuantas situaciones. De fiestas, de finales de curso, de la vida de ciertas personas. Es algo de lo que no me siento precisamente orgullosa, y creo que no me animaría a hablar aquí de ello si no me hubiera reconocido hace unos días en el protagonista de una novela de Patrick Modiano. Una vez más.

domingo, 11 de diciembre de 2016

AÑICOS

Escucho por la radio que el viernes pasado se produjo un doble atentado terrorista en la ciudad nigeriana de Madagali. Las responsables fueron dos niñas de unos siete años que hicieron explotar las bombas que llevaban adheridas al cuerpo en medio de un concurrido mercado.

jueves, 8 de diciembre de 2016

ELOGIO DEL PAPEL

Hace un año por estas mismas fechas llegó a mis manos un regalo que me ha hecho mucha compañía. Se trata de un libro electrónico que ha viajado pegado a mí, en trayectos cortos y largos, poblado con su prodigiosa profusión de voces e historias. Hemos compartido ratos perdidos en cafés, viajes en metro y avión, noches de insomnio en hoteles, esperas de amigos que se demoraban. A pesar de mis reticencias iniciales, no dudo en calificar de idilio lo que me ha unido a él (los amores inesperados tienen ese encanto especial que les otorga el desconcierto). Pero eso no me ha impedido, durante este año que se acerca a su fin, tener felices encuentros con libros en papel. Soy así de veleidosa.

sábado, 3 de diciembre de 2016

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2016)


El pintor francés Jean-Louis-Ernest Meissonier (1815-1891) supo acercarse con vigor y solemnidad a los grandes acontecimientos de la historia reciente de su país, pero también demostró una sensibilidad especial para fijarse en seres anónimos y elevarlos a la condición de protagonistas. Los personajes que pueblan su pintura lo mismo son Napoleón y sus generales que unos parroquianos que juegan a las cartas o, como en el cuadro que traigo hoy a esta sección, unos humildes actores. Cómicos ambulantes es el título de esta obra en la que, como suele suceder siempre que el elemento humano es lo primordial, un fondo neutro hace que las figuras alcancen un especial relieve. El muro y el suelo de tonos dorados son el delicado marco que envuelve a los dos modelos, plasmados con detalle y exquisitez. Con gran sabiduría, Meissonier elige un momento de intimidad de los personajes, a los que sorprende en pleno reposo en el caso del hombre y en un profundo ensimismamiento en el de la mujer. Los atributos que los identifican como actores, las vestimentas de personajes de la Commedia dell’arte y el instrumento musical, contrastan con la profunda impresión de melancolía que se desprende de ellos. Es una imagen muy conmovedora: estos cómicos que hacen reír en calles y plazas, que viven rodeados de la expectación y el griterío, aparecen plasmados en soledad, con sus herramientas de trabajo como única posesión y el duro suelo como refugio.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

ENTRAR EN UN CUADRO DE KLIMT

El otoño ha llegado este año en la madrugada del 29 al 30 de noviembre; es decir, en algún momento de la pasada madrugada. No me refiero al otoño astronómico, ese tan precisamente reglamentado, predicho y explicitado año tras año por las autoridades pertinentes; tampoco a ese otro otoño más sentimental e íntimo que cada uno experimentamos en un momento distinto, cuando realizamos por primera vez alguno de esos actos que nos alejan irremisiblemente del verano: calzarnos zapatos cerrados, taparnos por la noche con un edredón, salir a la calle con los brazos cubiertos, retomar antiguas preocupaciones.

sábado, 26 de noviembre de 2016

MUNDOS PARALELOS

A veces sucede que las palabras de un amigo nos remiten a las que otro nos dijo tiempo atrás. Se produce entonces un momento mágico, la sensación de que los cerebros están conectados, de que se está reanudando una conversación interrumpida, cuyos interlocutores no son los mismos, pero cuya esencia permanece inmutable.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

VELAS QUE SE APAGAN

Hace unos días leí con mis alumnos más jóvenes un cuento de Gianni Rodari que me gusta especialmente. Se titula Voces nocturnas y relata el curioso caso de un hombre ya mayor cuyo sueño es interrumpido noche tras noche por el sonido de una persona que llora. El protagonista no puede evitar levantarse y echarse a la calle en busca del origen de ese llanto. La primera vez descubre a un vagabundo que se lamenta frente a su ventana, pero la segunda, su peregrinaje nocturno lo lleva al otro extremo del país, y la siguiente, a un remoto confín del mundo. En esos asombrosos e inexplicables viajes, va encontrando múltiples dramas humanos: gente triste, necesitada, aislada, enferma, en la miseria, a la que el hombre asiste como puede antes de regresar a su cama por la misma vía mágica por la cual la abandonó. Nuestro protagonista está pronto sobrepasado y en estado de agotamiento, pero aun así insiste en esa labor solidaria que sustituye a su sueño. No puede hacer otra cosa, porque ha sido distinguido con un rasgo único y terrible: la incapacidad para dormir mientras los demás sufren; la imposibilidad, en definitiva, de dejarse adormecer por la indiferencia.

domingo, 6 de noviembre de 2016

FIGURAS BAJO LA LLUVIA

Los novelistas primero y más adelante los guionistas de cine lo han aprendido muy bien: la lluvia intensifica las emociones. Dos personajes que se pelean bajo la lluvia parecen tener un mayor encono en su enfrentamiento, sufrir más a cada golpe. Un fugitivo nos resulta más acosado si huye empapado hasta los huesos y corriendo sobre charcos. Los personajes que lloran bajo la lluvia son un clásico. A estas alturas, sospecho que más de uno estará evocando la legendaria muerte del replicante de Blade Runner y sus últimas palabras, que forman parte de ese Olimpo de frases célebres del cine que todos somos capaces de reconocer y citar, incluso desconociendo su origen: «Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia».

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LOS CUADROS DE OCTUBRE (2016)

Se me ocurren muchas razones por las que me encanta Marc Chagall; una de ellas es porque me parece el pintor que mejor refleja en sus cuadros el sentimiento amoroso. Libres, renovados y exultantes, los amantes de Chagall vuelan de la mano, planean sobre los tejados, surcan los cielos acompañados de criaturas mágicas, o, como en el caso de estos Amantes azules, son invadidos por una emoción que les desborda e inunda el lienzo entero transformada en color. Para mí no hay forma más ingenua y bella de plasmar el amor que estos dos personajes que se besan, uno con los ojos cerrados, el otro con la mirada clavada en los que nos inmiscuimos en la intimidad del momento. Hay algo candoroso y encantador en estas dos figuras ambiguas y asexuadas, en la corona de laurel, en el traje de cuadros, en la mano enguantada que sujeta el rostro de la persona amada con ternura y firmeza. Y qué decir del color. Chagall siempre me hace feliz con sus elecciones cromáticas, pero en este caso me llega al alma. Porque creo que ha quedado claro a estas alturas: para mí el amor es azul.

martes, 1 de noviembre de 2016

LIBROS Y ANIMALES

Acabo de descubrir a uno de esos personajes maravillosos que aúnan en su figura varios aspectos que me fascinan. Se llama Gregory Colbert, es un fotógrafo y cineasta canadiense, y ha recorrido el mundo inmortalizando la cordial relación entre humanos y animales. Hasta aquí he aportado datos que justificarían de sobra mi simpatía por este individuo cuyo retrato más difundido en la red lo muestra a escasa distancia del rostro de un orangután. Pero hay un elemento más en esta fórmula: las fotografías de Colbert incluyen con frecuencia a personajes entregados al placer de la lectura.

sábado, 29 de octubre de 2016

LA ÚLTIMA COSTA

Uno de los cuadros sobre los que más he escrito en este espacio ―que yo recuerde, fue de los primeros que apareció en la sección El cuadro de la semana y le dediqué posteriormente una entrada― fue realizado por un pintor suizo a finales del siglo XIX. Hay dos razones para esta presencia múltiple: la primera, es evidente, que se trata de una obra que me atrae y me resulta especialmente inspiradora; la segunda, que en realidad no se trata de un cuadro, sino de una serie de cinco que recrean con ligeras variantes el mismo tema. Se trata de La isla de los muertos, del sugerente y con frecuencia perturbador Arnold Böcklin.

domingo, 23 de octubre de 2016

LAS CÁMARAS DEL CORAZÓN

Iba a empezar esta entrada diciendo que no me gustan las historias de amor en el cine y la literatura. Rectifico sobre la marcha: Como me gustan mucho las historias de amor, no soporto la reducción a sus aspectos más edulcorados y relamidos que con frecuencia se produce en las dos grandes fuentes de narraciones de nuestra época, las películas y las novelas. Del mismo modo que me subleva la insoportable banalización a la que se somete una y otra vez, en medios de comunicación y redes sociales, a esa palabra enorme ―para mí, con mayúscula siempre― que es el Romanticismo.

lunes, 10 de octubre de 2016

GLOBOS QUE SE ELEVAN

Ayer, cuando caminaba Gran Vía arriba en una mañana casi veraniega e impropia para las fechas, presencié algo que me dio materia para reflexionar. Algo que me trajo también a la cabeza el recuerdo del artista urbano Banksy y de dos de sus obras más populares.

domingo, 2 de octubre de 2016

LOS CUADROS DE SEPTIEMBRE (2016)

El año comienza en septiembre: es una máxima de sobra conocida por los que estamos vinculados al mundo académico. Y como todos los comienzos de año, busco eco del retorno a las aulas en otras épocas y otras miradas. En este caso me sirve de ayuda el pintor francés Jules Bastien-Lepage (1848-1884), que a su prematura muerte dejó tras sí una amplia e interesante producción. Se le suele enclavar dentro del movimiento naturalista; en consonancia con ello, su atención se detiene con frecuencia en las clases desfavorecidas, a las que inmortaliza con ternura y respeto. De camino a la escuela es una de sus obras más conocidas, sin duda por el carácter entrañable del tema y de la modelo. Esta pequeña que clava en nosotros su mirada seria y atenta parece consciente de la importancia que el paso que está dando tendrá en su vida futura. Las fachadas sobrias de los edificios que la flanquean y su seria indumentaria de tonos oscuros nos hablan de su extracción humilde. El cuadro está lleno de detalles encantadores: la sencilla bolsa por cuyo borde asoman los instrumentos de estudio, la capucha fabricada con un saco de arpillera y primosoramente adornada con pompones. La abrigada vestimenta que apenas deja a la vista el rostro infantil refleja las duras condiciones que acompañan este camino a la escuela en el cual, parece decirnos el artista, se cifra la esperanza del porvenir.

martes, 27 de septiembre de 2016

REGRESO A CASA

El director chino Zhang Yimou vuelve por sus fueros después de explorar durante más de una década los mundos remotos y fantásticos de las leyendas de su tierra. Lo hace con una historia intimista, de pocos personajes, de escasa acción e intensidad emotiva; una historia que entronca, por tanto, con la exploración de los sentimientos humanos que caracterizó la primera parte de su filmografía. El título de la película que supone este viaje de retorno no me parece casual: Regreso a casa.

sábado, 24 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (II)

«Porque el conde Vogelstein era funcionario, como supongo habrán deducido por su espalda erguida, por el lustre de sus gafas de montura ligera y sofisticada y por ese algo, entre discreto y diplomático, en la ondulación de su bigote, el cual parecía contribuir en gran medida a la que, según los cínicos, constituye la función primordial de los labios: la activa ocultación del pensamiento.» Así se presenta ante el lector el protagonista de esta historia: apoyado en la barandilla de la cubierta de un barco, observando el trasiego de viajeros y operarios en el puerto de Southampton, en una escala de su largo viaje entre Alemania y Estados Unidos. No es una presentación casual (nada lo es en este maestro de la sutileza y los sentimientos soterrados que es Henry James), porque Pandora es una novela que habla de lo que captamos de los demás a través de la observación, de las dificultades para comprender al otro, del peso de los prejuicios a la hora de juzgar, de los sentimientos que se asumen demasiado tarde. Para ello, James se sirve de dos personajes antagónicos: un diplomático alemán destinado en Washington y una joven estadounidense a la que conoce durante la travesía que lo conduce a su nuevo destino. No en vano, la novela lleva por título el nombre del personaje femenino; si Otto Vogelstein es el observador al principio desdeñoso y poco a poco interesado, Pandora es el objeto de su atención, que va cobrando importancia hasta convertirse en el centro de su pensamiento y el motor de sus actos. Directa, espontánea, activa, llena de curiosidad, imposible de catalogar según las rígidas normas del Viejo Mundo, Pandora es una bocanada de aire fresco y un personaje enorme, que se va haciendo imprescindible para el formal diplomático y de paso para el lector. James elige como núcleo de la trama el momento sutil y resbaladizo en que los sentimientos derivan hacia el amor, cuando el que los experimenta no es todavía consciente. El lector tendrá un lugar privilegiado para observar el cambio de signo de las emociones de este personaje práctico, altivo y convencional, para simpatizar con su desconcierto y sus errores. Para observar, en definitiva, a quien está dedicado a su vez a la tarea de observar.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (I)

El verano del 2016 se va y me deja la satisfacción de haber combatido las altas temperaturas leyendo mucho. Algunos de estos libros traen asociado el rumor de las olas. Otros, la calma cegadora del mediodía. El calor de la madrugada enemiga del sueño, pero tan propicia para la lectura y los sueños en vela. O el tacto ajeno de las sábanas de una habitación de hotel. Al reunir todas sus reseñas aquí, la entrada resultante me ha parecido demasiado larga; procedo, pues, a dividirla en dos partes para publicarla en días sucesivos. No vaya a ser que precisamente el libro que pueda inspirarte a ti, amigo visitante del blog, se quede perdido en semejante profusión de palabras. Sería imperdonable.

jueves, 15 de septiembre de 2016

PECADORAS ARREPENTIDAS (I)

Varias escuetas menciones en los evangelios canónicos, alguna alusión enigmática en los apócrifos, más una serie de leyendas creadas por la fantasía y el fervor populares: esta es la fórmula que dio origen a uno de los personajes más atractivos de la tradición cristiana, que será elevado con el tiempo al nivel de mito por la imaginación de los artistas. Ya he comentado varias veces en este espacio mi fascinación por la figura de María Magdalena, fascinación que sé compartida por algunos de los lectores de este blog.

sábado, 10 de septiembre de 2016

AUSENCIAS

Conocí a Manuel Jesús Pineda en diciembre de 2010, en la ceremonia de entrega de los Premios Provincia de Guadalajara. Él había sido premiado en la modalidad de fotografía; yo, en la de narrativa. Estábamos ambos muy contentos. Puede pensarse que se trata de una obviedad, dada la agradable circunstancia que nos había reunido allí; lo que quiero decir es que la alegría se nos notaba a ambos especialmente. En concreto, recuerdo que Manuel se acercó a mí para darme una tarjeta en la que aparecía la dirección de su blog (yo por aquel entonces estaba haciendo mis pinitos como bloguera y apenas tenía nada que aportar en ese sentido). Me pareció una persona que rebosaba entusiasmo por su trabajo artístico. Cuando accedí a su blog, comprobé que es además un fotógrafo extraordinario.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL TIEMPO DETENIDO

Leo mucho últimamente. Las altas temperaturas contribuyen a ello: entre todas las actividades que se pueden desarrollar en una inmovilidad casi absoluta (y con este extraño calor de finales de verano, la actividad física no resulta muy tentadora), la lectura es con diferencia la que más me apetece. Leo incluso varios libros a la vez, cosa que me resulta harto difícil en cuanto mi cerebro se diversifica para atender los asuntos del curso académico.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LOS CUADROS DE AGOSTO (2016)

Estos elegantes personajes que se disponen a salir de caza como si iniciaran una coreografía son el emblema del mes de agosto en el libro de horas Très Riches Heures du Duc de Berry, iluminado a mediados del siglo XV por un extraordinario pintor anónimo. Es insólito que se cuele entre mis obras favoritas una que plasma una escena de cacería, pero no hay nada en esta imagen que resulte brutal o violento; cuesta imaginarse el pausado ritmo de tan refinado séquito alterado por la aparición de una fiera, de igual manera que los perros y las rapaces que acompañan a los humanos parecen tener una función ornamental, como los tocados de las damas o los adornos de las caballerías. Nada menos sangriento que este cortejo de figuras que se enlazan unas con otras con increíbles equilibrio y armonía. Como buena hija de su época, esta miniatura está llena de detalles candorosos y encantadores: la representación del sol como un anciano con barba que, curiosamente, parece conducir un carromato de cómico ambulante; los símbolos de Leo y Virgo recortados sobre un cielo estrellado; la ciudadela de cuento de hadas que se levanta en el horizonte; las ingenuas representaciones de la siega y de los bañistas en el río. Un mundo irreal, artificioso, en el que todos ocupan sin esfuerzo el sitio que se les asigna por nacimiento, plasmado por la mano experta de un artista con un especial sentido de la composición y capaz de crear los azules más hermosos que he visto nunca.

jueves, 1 de septiembre de 2016

TREINTA Y SIETE AÑOS CON BASTIÁN

Hace hoy treinta y siete años, en una mañana fría y nublada, un hombre estaba sentado en el interior de una tienda mientras las gotas de lluvia se deslizaban por el cristal del escaparate. El individuo en cuestión estaba cómodamente instalado en un sillón de orejas, fumando en pipa y leyendo (esto último no tiene nada de particular, dado que se trataba de un librero). Lo sé; como comienzo no es muy prometedor. Ni como comienzo de una entrada para un blog, ni tampoco como arranque de una historia. Y, sin embargo, la novela que se abre de esta manera consigue sorprender al lector desde antes de la primera línea, con una imagen que nos muestra el letrero del comercio, visto desde el interior:

domingo, 28 de agosto de 2016

LLAMADAS EN LA NOCHE

Colecciono detalles de ese creador de pequeñas cosas que despiertan enormes sugerencias que es Patrick Modiano. La última novela suya que he leído, Ropero de la infancia, no me ha fallado en ese sentido.

miércoles, 24 de agosto de 2016

MIS FOTÓGRAFOS (XII)

 
La fotógrafa nacida en Surinam Mariska Karto es de esas artistas fronterizas cuya producción se sitúa en la difusa línea entre la fotografía, el diseño gráfico y la pintura. Algunas de sus obras son difíciles de catalogar e incluso de reconocer; confieso que me costó un rato decidir en qué sección debía encuadrar esta imagen que ―de eso no me cabía ninguna duda― quería comentar en mi blog. El sustrato clásico del tema y su inspiración pictórica vinieron a aumentar, sin duda, mi desconcierto inicial. La manzana dorada de la discordia es una reinterpretación de la historia de las tres diosas griegas dispuestas a todo con tal de ser elegidas como la más bella, y se trata, en efecto, de una fotografía; eso sí, una fotografía con un grado de artificiosidad y elaboración que la entronca con nuestro concepto habitual de pintura. La textura nacarada de la piel de las modelos, su pose delicada y casi dancística, nos remiten de inmediato a los maestros del Renacimiento o a sus émulos de siglos posteriores, como Ingres. Karto ilumina la escena con el cuidado de un pintor en su estudio o de un diseñador de luces en un escenario teatral. Consigue así crear un ámbito sobrenatural, bello y maligno, en el que probablemente muchos sentimos el irrefrenable impulso de perdernos. Invito a los que hayan leído hasta aquí a que exploren el universo de esta artista fascinante. Está poblado de seres hermosos e inquietantes, en actitudes estudiadas, grandiosas, con cierto toque malsano. Es el territorio propicio para los que sienten un profundo desapego de la fealdad y el prosaísmo del mundo real.

domingo, 21 de agosto de 2016

LOS OJOS ABIERTOS

De las pinturas que decoran el tramo más largo que queda en pie del muro de Berlín, esta es mi preferida. Se titula Los ojos abiertos y es obra de la artista francesa Muriel Raoux.
 
 

jueves, 18 de agosto de 2016

LIBRETA DE LECTORA (II)

«Triste pero forzoso es admitir que los besos no recibidos han hecho más por la literatura que los besos recibidos».

Eloy Tizón, Merecía ser domingo (relato del libro Técnicas de iluminación)

lunes, 15 de agosto de 2016

POESÍA Y SILENCIO

Rindámonos a la evidencia: casi nadie lee poesía. Muchos de mis amigos y conocidos son asiduos lectores y, sin embargo, me sobran dedos de una mano para contar a los que en alguna ocasión abandonan otros terrenos más transitados ―el de la narrativa, sobre todo, pero también el del ensayo, la biografía o el texto periodístico― para adentrarse en ese otro territorio resbaladizo, evanescente, de las palabras que no siempre quieren decir lo que parecen pero que nos acercan a honduras que de otra forma serían inexpresables. Las que nacen de impulsos libres e inaprensibles, pero están medidas con la precisión que solo puede tener una palabra cuando se convierte en única y necesaria. Nadie lee poesía, es verdad. Y, sin embargo, he tenido a lo largo de mi vida sobradas muestras de su poder.

sábado, 13 de agosto de 2016

LA ESQUINA DEL CUADRO (V)

Hace más de dos años que no añado ninguna entrada a esta serie. Fue en febrero de 2014 la última vez que exploré la esquina de un cuadro, a la búsqueda de un detalle revelador. Desde entonces, he encontrado alguna obra que me habría gustado incluir en esta sección, pero que, por cuestiones técnicas (no siempre es posible conseguir una imagen con definición aceptable de un sector de una pintura), se me ha quedado en el tintero. Lo curioso del caso es que hoy añado una quinta parte a la serie y lo hago con una obra que no he llegado a ver.

martes, 9 de agosto de 2016

LAS VOCES DE BOLZANO

Con su habitual estilo demorado y majestuoso, Sándor Márai toma la figura del hombre de acción por excelencia y lo convierte en una excusa para reflexionar sobre el amor, sus recovecos y paradojas. Junto a él, sitúa a dos figuras que le sirven de complemento y contrapunto: un viejo que ama sin correspondencia y la esposa de este, una joven a la que nuestro protagonista estuvo a punto de seducir años atrás. Ellos son Giacomo Casanova, el conde de Parma y su esposa Francesca, los tres puntales sobre los que se apoya La amante de Bolzano.

viernes, 5 de agosto de 2016

FRAGMENTOS DEL MURO

Llegué frente al muro de Berlín ―el Muro por antonomasia― con la cámara preparada y cierta confusión de sentimientos. Es lo habitual cuando los monumentos o restos históricos remiten a un pasado demasiado cercano y, por ello, doloroso. Se puede perdonar, si no olvidar, el esfuerzo sobrehumano impuesto a centenares de campesinos para la construcción de las Pirámides; varios milenios de distancia se encargan de suavizar el efecto que ese detalle causa en la posteridad. Pero cómo retratar con curiosidad de turista una pared que supuso una gigantesca cicatriz abierta de extremo a extremo en el rostro de una sociedad durante casi treinta años.

martes, 2 de agosto de 2016

LOS CUADROS DE JULIO (2016)

Me maravilla la forma en que trabajan los grandes dibujantes: su proceso de creación recuerda al del escultor que va sacando de la piedra la forma que adivina en ella, dejando ciertas zonas de material en bruto para que recordemos el desorden original del que ha sabido extraer su criatura. Dicha técnica resulta evidente en este prodigioso Retrato de Maria Kolb, del pintor y grabador austriaco Christian Wilhelm Allers (1857-1915). En la línea tantas veces explotada de los retratos clásicos, deudores de las efigies de las monedas, Allers coloca a su modelo de perfil en una actitud que nada tiene de forzada ni solemne, sino que recoge la frescura y naturalidad de sus pocos años. Los cabellos que se escapan del primoroso peinado, la mirada seria y concentrada y las mejillas sonrosadas que se adivinan a pesar de la monocromía, dotan de extraordinaria vitalidad a este retrato infantil. El cuidadoso realismo con que se reproducen los detalles (los pliegues de la oreja, la trenza, las pestañas…) se va disolviendo con elegancia cuello abajo, hasta resolverse en una simple línea que marca el final del vestido sobre el escote, en un recordatorio de que este prodigio de vida que contemplamos es únicamente el producto de un lápiz sobre un papel.

domingo, 31 de julio de 2016

FAMILIAS DE PIEDRA

Descargo las fotos de mi reciente viaje a Berlín y de la cámara sale arte a raudales. Lienzos, pinturas sobre muros. Fachadas suntuosas y austeras, clásicas y ultramodernas. Esculturas por doquier: en jardines, edificios, fuentes, museos. Estoy dispersa y confusa como corresponde a quien ha visto muchas cosas de interés en un tiempo en comparación demasiado corto, pero un hilo sutil va uniendo varias de las imágenes mientras las ordeno y archivo en una carpeta de mi ordenador. Va así cobrando forma esta entrada que habla de la capacidad para transmitir emociones del que es en apariencia el más frío de los materiales: la piedra. Bajo su superficie se albergan sentimientos que unieron a personas desaparecidas hace siglos; se preservan para la posteridad los destellos instantáneos del amor, la camaradería y la lealtad, de la felicidad y del sufrimiento compartidos. Voy a hablar, en concreto, de familias. De parejas, de padres e hijos, de hermanos que han quedado detenidos en el tiempo, a merced de nuestra contemplación, sacados del interior de la piedra por la pericia de un artista.

miércoles, 20 de julio de 2016

FOTOGRAFIANDO SUEÑOS

Nacida como un modo de captar la realidad de forma fidedigna, la fotografía ha servido también desde sus mismos orígenes para crear mundos de fantasía. Es una lógica unión de contrarios: cuanta más sensación de existencia real se proporcione a lo imaginario, con más fuerza impactará en el cerebro del espectador. Es la misma razón que lleva a muchos pintores surrealistas a plasmar sus mundos oníricos con una técnica detallada y cercana en ocasiones al hiperrealismo. Un paisaje extraído de un sueño, un escenario imposible, un ser que solo habita en el cerebro de su creador: plásmalos de forma minuciosa, emulando las leyes físicas del mundo en el que nos desenvolvemos, y les otorgarás una increíble vitalidad.

viernes, 15 de julio de 2016

CARTAS DESDE EL ENCIERRO

Cuando lo saqué del interior de una caja llena de libros de segunda mano, ignoraba que estaba tomando entre mis manos algo mucho más grande que lo que parecían anunciar sus reducidas dimensiones. La caja en cuestión era parte de un donativo para la biblioteca de mi instituto; como se han producido varios a lo largo del curso, soy incapaz de precisar su procedencia. El caso era que se acercaban las vacaciones y yo pretendía establecer cierto orden entre los montones de libros viejos y con frecuencia polvorientos que flanqueaban ―hasta casi sepultarla― mi mesa de ordenador.

viernes, 8 de julio de 2016

UNA ORILLA DIFERENTE

Cuando llego a la playa a primera hora de la mañana, él ya está allí. Sentado en la orilla, en el punto en que las olas pierden su fuerza y se limitan a lamer con suavidad sus piernas inmóviles. Él mira con fijeza esa agua que lo rodea, le sube hasta la cintura, crea algún remolino en la arena del fondo y se retira al fin para volver a subir en breve. Su mirada es lo único fijo en ese constante movimiento de vaivén, en el trajín de los bañistas madrugadores que pasamos junto a él recibiendo en el rostro la brisa y el tenue calor de la mañana.

martes, 5 de julio de 2016

INICIALES QUE SON NOMBRES

He leído bastante a lo largo de mi vida sobre Emily Brontë (pocas figuras literarias me fascinan tanto como ella), pero desconocía por completo su historia de amor con Robert Clayton. Una historia atípica, intensa y truncada que, según narra Ángeles Caso en su libro Todo ese fuego, unió a la hija del reverendo Brontë con un muchacho de clase trabajadora en el tránsito de la infancia a la edad adulta.

domingo, 3 de julio de 2016

LOS CUADROS DE JUNIO (2016)

La artista belga contemporánea Karien Deroo puebla sus lienzos de imágenes sugerentes, que producen la inquietud más difícil de controlar: aquella cuyo origen no llegamos a precisar del todo. Su centro de atención es el ser humano, captado casi siempre en solitario, abstraído o inmerso en estados de ánimo que no siempre se identifican a primera vista. Los títulos de sus cuadros, poéticos y reveladores, juegan un papel importante a la hora de aclarar el sentido de sus obras. La que encabeza estas líneas responde al de Querido Dios. La actitud de la joven modelo queda así vinculada a un instante de recogimiento religioso o tal vez de fuerte deseo o necesidad; resulta tentador especular sobre el motivo de su plegaria. El rostro serio y concentrado de la niña queda dividido por la violenta iluminación que lo deja a medias entre la luz y la sombra. Todo es solemne y oscuro en este lienzo cuya protagonista nos resulta enternecedora por contraste y sobre la cual sentimos deseos de saber mucho más: sería delicioso poder estar por un momento en el interior de esa cabecita para oír resonar las palabras que conforman su grave y sentido ruego infantil.

domingo, 26 de junio de 2016

CORRESPONDENCIAS (y II)


«En vano trato de convencerme de que el Polo es la morada de los hielos y la desolación; la imaginación siempre me lo presenta como la región de la belleza y el deleite. Allí, Margaret, el sol es eternamente visible, con su ancho disco orillando justo el horizonte y difundiendo un constante resplandor. Allí —pues, con tu permiso, hermana, quiero depositar alguna confianza en los anteriores navegantes— no existen la nieve ni las heladas; y, navegando por un mar en calma, podemos arribar a una tierra que supera en maravillas y belleza a todas las regiones del globo habitable hasta ahora descubiertas. .»

(Texto: Frankenstein o El moderno Prometeo de Mary Shelley. Imagen: El mar de hielo de Caspar David Friedrich)

jueves, 23 de junio de 2016

LA NOCHE BREVE

Duermo mal desde hace años. Quizá por eso algunos personajes de las últimas historias que he escrito tienen serios problemas para conciliar el sueño. He hablado acerca de esto con mucha gente y he encontrado un poco de todo: solidaridad, casos más graves que el mío, una pizca de compasión, un repertorio de soluciones varias. Las he probado todas; algunas me han dado más resultado que otras. Pero no he vuelto a recuperar la paz, esa sensación de fuerzas que se renuevan, que trae aparejada una noche dormida de un tirón. La límpida, hermosa certeza de que la vida vuelve a empezar por la mañana y todo entra dentro de lo posible.

miércoles, 22 de junio de 2016

LECTURAS DE LA PASADA PRIMAVERA (2016)

El otro día hablaba yo con una compañera de trabajo de lo difícil que es acertar con los gustos lectores de los demás, incluso en el caso de las personas a las que conocemos bien. Me contó entonces que le había prestado un libro a alguien muy cercano a ella y que la experiencia había sido un completo fracaso. Se trataba, lo reconocía, de una obra singular y no apta para todos los gustos. Esto último despertó de inmediato mi curiosidad; le pedí que me la prestara y así lo hizo. De esta forma he entrado en contacto con el universo sorprendente, poético y brutal del uruguayo Rafael Courtoisie. El título del libro, Tajos, es el de la primera de las tres obras que lo componen. A primera vista parece una compilación de textos poéticos: la disposición tipográfica causada por las frases cortas dispuestas en líneas distintas así parece presagiarlo. Pero no; Tajos es una novela breve, un delirante viaje en compañía de un personaje que da rienda suelta a su incontrolable ira destruyendo cuanto encuentra a su paso, blandiendo navajas, agujas y martillos, repartiendo por doquier esos “tajos” que dan título a la historia. Courtoisie es también poeta, o más bien diré que nunca deja de serlo aunque se dedique a narrar, porque esta aventura estrambótica está contada con un lenguaje contundente y depurado, lleno de imágenes sorprendentes que plasman a la perfección el cerebro perturbado del protagonista. Ha sido para mí todo un descubrimiento. Y es que cada vez tengo más clara la utilidad ―y el placer― que entrañan esas charlas sobre lectura que mantenemos los que amamos los libros.

lunes, 20 de junio de 2016

TIEMPO AL TIEMPO

Tengo tan poco últimamente, que no paro de pensar en él: el que se me escapa, el que no se estira lo suficiente para dar cabida a tanta actividad, el que parece haber menguado de repente, el que tiene una textura distinta al de momentos más plácidos y felices. El tiempo, esa palabra polivalente que lo mismo usamos para hablar del paso de las horas, de las épocas que hemos vivido o de la sustancia que compone nuestra existencia.

domingo, 5 de junio de 2016

LOS CUADROS DE MAYO (2016)


En 1797, con sólo veintidós años y décadas antes de convertirse en el increíble innovador que se situó a escasa distancia de la abstracción con un siglo de adelanto, William Turner hizo esta maravillosa incursión en el manido tema de los nocturnos con luna. El genio se detecta tan claramente en las obras sorprendentes como en las versiones propias de lo que otros muchos han plasmado o plasmarán más adelante. Soy muy aficionada a las atmósferas mágicas, a los juegos de luces y sombras que pintores de variadas épocas han creado en escenas semejantes, y entre las obras que me vienen a la memoria, este Luz de luna. Estudio en Millbank, de título nada pretencioso, ocupa un puesto especial.  La corporeidad de las pinceladas hace que no perdamos de vista en ningún momento que nos encontramos frente a un cuadro, que no pretende ser un simulacro de la realidad sino crear la suya propia por medio de las líneas, los colores e incluso el grosor de la pintura acumulada sobre el lienzo. Turner renuncia a lo anecdótico y al tono melodramático o espectral que suele presidir este tipo de paisajes; los seres humanos se reducen a figuras diminutas, cuya actitud ignoramos, y que son una pieza más en el conjunto, en este hermoso juego entre lo luminoso y lo oscuro, lo que se puede ver a simple vista y lo que hay que completar con el vuelo de la imaginación.

miércoles, 1 de junio de 2016

MIRAR Y SER MIRADO

Un domingo, hará cosa de mes y medio, visité la exposición del Thyssen dedicada a los realistas madrileños que terminó su andadura la semana pasada. Como ocurre siempre con los eventos culturales ampliamente publicitados o sobre un tema que goza de popularidad (en este caso, se juntaban ambos factores), la afluencia de público a la hora en que yo tenía fijada la entrada era notable. Accedí pues a la primera sala en tan abundante compañía que parecía imposible atisbar siquiera los cuadros a través de la marea humana.

domingo, 15 de mayo de 2016

JARDINES QUE NO VOLVEREMOS A PISAR

Una casa que se despereza y cobra vida es el hermoso comienzo de Todo ese fuego, la biografía novelada de las hermanas Brontë escrita por Ángeles Caso. Los sonidos de la mañana que envuelven el sobrio edificio de la rectoral donde habitan el reverendo Brontë y su familia ―los golpes de un carpintero, los graznidos de los cuervos, los cantos de gorriones y zorzales, los cascos de un caballo, los cacareos de las gallinas― se erigen por un momento en el centro de atención y relegan a un segundo plano a los protagonistas humanos.

miércoles, 4 de mayo de 2016

LOS CUADROS DE ABRIL (2016)


Mi descubrimiento más reciente es el de una pléyade de pintores realistas chinos contemporáneos de notable calidad e interés. Entre ellos, me llama especialmente la atención Kuang Jian, nacido en 1961, autor del cuadro que encabeza estas líneas y cuyo título no he sido capaz de localizar en mi búsqueda por la red. Kuang Jian ocupa un lugar especial en este grupo de artistas debido a su tendencia a conjugar lo real con lo imaginario. Las figuras humanas, normalmente solitarias, que protagonizan sus cuadros, están pintadas con un realismo casi fotográfico, pero se inscriben en un ámbito abstracto en el que se juega con las texturas, o bien aparecen rodeadas de elementos inquietantes que producen la sensación de estar contemplando una imagen extraída del subconsciente. Este cuadro en concreto es un ejemplo de lo segundo. La peculiar composición es ya un motivo de sorpresa: la posición de la modelo, desplazada hacia la derecha, y su mirada fija en algo que queda más allá del lienzo, dan la impresión de que en la escena está pasando algo que está fuera de nuestro alcance descifrar. El entorno dista mucho de ser un interior rural al uso: hay una cierta aberración de la perspectiva en la plasmación de la mesa y la jarra, como si se nos invitara a adoptar varios puntos de vista simultáneos en su contemplación. Y qué decir de la ventana que se abre al exterior y que muestra un paisaje despojado, con un árbol solitario y una vaca de representación extrañamente simplificada. Frente a ese mundo onírico, el extraordinario realismo en la recreación de las texturas: las grietas de la pintura, las prendas que cubren a la mujer, las vetas de la madera. Kuang Jian nos invita a la vez a sentirnos cómodos y a extrañarnos, a reconocer el mundo real y a sorprendernos frente a lo desconocido, en un constante movimiento de vaivén que integra con perfecta solvencia en una obra sin fisuras.

domingo, 1 de mayo de 2016

LIBROS QUE TIRÓ EL AZAR

No era esta la entrada que me disponía a escribir, pero a veces el camino que nos conduce hasta el ordenador está lleno de azares y de sugerencias, de hermosas casualidades, de señales en las que atisbamos un significado. De libros caídos al suelo por azar.

domingo, 24 de abril de 2016

LIBROS ESPECIALES

Dada la redonda efeméride que se celebró ayer, hoy debería hablar de Cervantes. O de Shakespeare. O de los dos. Podría hacerlo sin pensármelo demasiado: siento por ambos un afecto profundo, si bien de distintos carácter y duración. Mi amor por Shakespeare es muy antiguo; la pasión y el drama son fáciles de apreciar desde edades tempranas. Para valorar la humanidad, el humor y el lúcido desengaño de Cervantes hace falta ir cumpliendo años. Yo ya los he cumplido de sobra.

sábado, 9 de abril de 2016

METÁFORAS

Me sucede con frecuencia que me pierdo frente a ese mosaico compuesto de infinitas piezas que constituye la realidad. Cuantas más informaciones me llegan por medios diversos, cuanto mayor es la cantidad de datos a los que tengo acceso, más me cuesta hacerme una idea de conjunto; no sé si habrá muchos como yo, desconcertados frente a un mundo convulso en el que se echa de menos ese orden tranquilizador, a base de epígrafes y títulos en negrita, que imponen a posteriori los libros de Historia.

domingo, 3 de abril de 2016

LOS CUADROS DE MARZO (2016)


Hay tantos pintores que me gustan que me resulta complicado afirmar que uno de ellos se encuentra en el grupo de mis favoritos, pero en este caso me voy a arriesgar a hacerlo. Georges de La Tour es un mago de los pinceles que me parece fascinante a fuerza de aunar rasgos contrapuestos: está perfectamente inscrito en la pintura barroca y a la vez no se parece a nadie; trata temas divinos con la naturalidad de lo cotidiano y dota de un carácter sobrenatural al objeto más sencillo. Sus santos parecen mendigos y sus vírgenes muchachas del pueblo, pero una vela, un libro o un espejo tocados por sus pinceles alcanzan una trascendencia extraordinaria. Hace unos días oí por la radio la noticia de la inauguración en el Museo del Prado de una exposición dedicada a su figura y me froté las manos, entusiasmada; hasta la fecha, han sido pocas las ocasiones que he tenido de contemplar en vivo obras de este autor. El comisario de la exposición hizo mención en concreto a la maravilla que encabeza estas líneas, titulada El recién nacido. Esta representación religiosa atípica, con un protagonismo poco habitual de Santa Ana, podría ser una simple escena familiar, con una madre y una abuela contemplando a un bebé con afectuoso interés, pero el tratamiento dado por el artista ―la misteriosa iluminación, la actitud de los personajes, el suave predominio de los tonos terrosos― nos hace mirarla con respeto. Somos conscientes del carácter especial de esta imagen familiar detenida en el tiempo por obra de un artista que nos presenta a sus personajes desconectados del entorno, flotando para siempre en su inmortal serenidad. Podría ser el carácter sacro de los tres protagonistas, pero a mí me gusta pensar que lo eterno es la plácida corriente de cariño que une a las dos mujeres en torno a ese bebé, uno de los más encantadores, conmovedores en su fragilidad, que nos ha dejado la historia de la pintura.

lunes, 28 de marzo de 2016

ÚLTIMAS CHARLAS CON MANKELL

Uno no suele demorar las lecturas que le atrapan: al contrario, está deseando encontrar un hueco en la rutina diaria para sumirse en ellas. Le gustaría que nunca se terminaran, pero no puede hacer gran cosa por evitarlo; las páginas fluyen, ligeras, hacia el final. Según esto, de lo mucho que he tardado en leer este último libro de Henning Mankell se podría inferir que no ha suscitado demasiado mi interés. Nada más lejos de la realidad. He encontrado en él tantos motivos de gozo e identificación que me producía enorme alegría tenerlo sobre la mesilla de noche, esperándome. Y, sin embargo, me he complacido en abusar de su paciencia, en alternarlo con otras lecturas, en retrasar el avance del marcapáginas. La razón era, precisamente, que se trataba del último libro de Mankell. Llegar a su línea final me parecía como dar por zanjada una larga conversación con un amigo.

martes, 22 de marzo de 2016

LECTURAS DEL PASADO INVIERNO (2016)

Los niños que no se pueden dormir piden que les cuenten una y otra vez la misma historia; será que les tranquiliza moverse en el terreno confortable de las tramas cuyos recovecos y final conocen. Yo no sé si caí en eso de niña, pero en la actualidad, cuando me pongo enferma o estoy cansada o desanimada o todo lo anterior junto, acudo a Patrick Modiano para que me cuente esa única historia cuyas variantes sabe explorar hasta el infinito. Me adelanto a posibles detractores: si Modiano escribe siempre el mismo libro, a mí me produce una paz infinita reconocerme en los vaivenes sin rumbo de sus desorientados personajes. Entre todas las novelas de este autor que me faltan por leer, elegí Para que no te pierdas en el barrio por las sugerencias que despertaba en mí su hermoso título. Y, cómo no, me encontré al iniciar la lectura con un protagonista perdido en un París en el que le quedan pocos asideros, que inicia un viaje a su propio pasado cuando un extraño le devuelve una agenda telefónica extraviada y le solicita información sobre uno de los nombres que aparecen apuntados en ella. ¿Quién es ese misterioso Guy Torstel del que el protagonista no recuerda nada? Este es el cabo a partir del cual se estructura una historia de desconcierto vital y de recuperación de la memoria, esa misma que Modiano me ha contado ya en Calle de las tiendas oscuras y en La hierba de las noches, pero que no me canso nunca de escuchar.

lunes, 21 de marzo de 2016

OTRA PRIMAVERA

Resulta que las redes sociales están que arden con mensajes que exaltan la llegada de la más publicitada de las estaciones del año. Versos extraídos de composiciones cuyo título y autor no siempre se cita, imágenes pobladas de flores, niños y tiernos animalitos disfrutando del esplendor de la naturaleza que renace. Mensajes fraternos de conocidos que se felicitan por la muerte del invierno igual que lo hacen por las Navidades o el Día del Padre. (Cada vez nos felicitamos más unos a otros; será que gracias a las redes sociales nos sale ―o pensamos que nos sale― gratis). Y, en medio de tanto y tan florido gozo, a mí se me viene a la cabeza el recuerdo de un joven compositor adelantado a su época que hace algo más de cien años tuvo que abandonar precipitadamente el estreno de su última obra a causa del desconcierto y la irritación de los espectadores.

sábado, 19 de marzo de 2016

CUANDO LA LLUVIA NO ES BELLA

Llueve. Despertarme con el golpear de las gotas de lluvia contra la ventana es normalmente para mí una buena noticia. He escrito a menudo en este blog sobre el efecto regenerador de la lluvia: aparte de sus obvias ventajas prácticas, el agua caída del cielo es una fuente de belleza y alivio para los que, en contra del sentir popular, no pensamos que el tiempo lluvioso sea mal tiempo. Pero hoy no. Hoy el repiqueteo de las gotas en la ventana me llena de malestar.

miércoles, 9 de marzo de 2016

PAPELES RECUPERADOS

Hará cosa de un mes, una alumna del instituto me abordó en el recreo y me pidió que leyera un texto del que es autora. Es una estudiante a la que nunca he dado clase pero a la que tengo la sensación de conocer mucho. Pertenece a ese grupo de chicos que con frecuencia acude a la biblioteca durante el recreo y que, en la media hora que dura este, se pierde en los recovecos de una lectura mientras, al otro lado de las ventanas, el edificio parece tambalearse como consecuencia de la desbordante animación juvenil.

sábado, 5 de marzo de 2016

LOS CUADROS DE FEBRERO (2016)


Los pintores que exploran el terreno del Surrealismo pueden causar un fuerte impacto en nosotros por dos razones: por crear mundos completamente alejados de la realidad que nos rodea o por adentrarse en zonas privadas y oscuras en las que podemos reconocernos. A mí me sucedió esto último la primera vez que vi Caballo y tren, del pintor canadiense Alex Colville (1920-2013): tuve la perturbadora sensación de encontrar plasmada en un lienzo una imagen extraída de mis sueños. Como les sucede a menudo a este tipo de artistas, las creaciones de Colville son tanto más inquietantes cuanto que combinan el carácter onírico de los temas con un estilo de extremados detallismo y precisión. Los tonos sombríos de su paleta subrayan el dramatismo de esta escena detenida para siempre segundos antes del desastre. Como ya he comentado alguna vez en este blog, sueño a menudo con caballos y eso me hace sentir una atracción especial por este cuadro dentro de la sugerente producción de su creador. Es, además, un caballo que por su aspecto evanescente recuerda a los de Paolo Uccello, creador de misteriosas recreaciones de batallas pobladas de guerreros y animales a medio camino entre la realidad y la pesadilla. Se podría elucubrar largamente sobre el sentido de este cuadro de Colville. A mí esta veloz carrera hacia el desastre me hace pensar en las decisiones arriesgadas, los saltos al vacío, la fe ciega que nos empuja hacia delante en el difícil ―y siempre funesto a la larga― oficio de vivir.

sábado, 27 de febrero de 2016

MIS FOTÓGRAFOS (XI)


Los títulos son importantes. Subrayan la intención de la obra artística, explican o concretan su significado; en ocasiones, van más allá y le otorgan un nuevo sentido. Así sucede en esta imagen de la fotógrafa mexicana Lola Álvarez Bravo (1907-1993), que responde al literario título de En su propia cárcel. Sin ese acompañamiento de palabras, la escena que se nos muestra nos parece plácida y tranquilizadora, dotada de un profundo carácter evocador, como lo suelen ser las imágenes que muestran a un personaje sumido en la contemplación de algo que está fuera del alcance de nuestra vista. Pero el precioso juego de luces y sombras creado por las rejas que se proyectan en la pared adquiere un significado siniestro una vez leído el título de la fotografía. Lola Álvarez Bravo, mujer independiente y luchadora en una época y un entorno nada propicios a la liberación femenina, pone su pericia técnica y su sentido de la oportunidad al servicio de un fuerte compromiso con otras mujeres menos afortunadas que ella. La modelo que mira melancólicamente hacia el exterior se nos revela una prisionera de su hogar, su familia, su mundo cotidiano. La ventana en la que se toma un momento de descanso es solo una atalaya que le deja ver una realidad inalcanzable, al otro lado de unas rejas que tal vez ella misma ha contribuido a erigir. Por efecto del juego de luz y sombra, los ojos de la mujer están iluminados y la boca permanece en la oscuridad: esta prisionera contempla y calla, observa los límites de su encierro pero no es capaz de pronunciar palabras de rebelión.

miércoles, 24 de febrero de 2016

MALA MAR

Cuando me dedico a ese símbolo moderno de la pereza que es explorar los canales de televisión, me detengo siempre que encuentro uno en el que se está emitiendo la previsión meteorológica. Me ocurre incluso cuando dicha previsión se refiere a territorios alejados de mi entorno o se expresa en una lengua que no entiendo: hay algo en los hombres y mujeres del tiempo que ejerce sobre mí una poderosa atracción y me lleva a observar con interés sus siluetas recortadas sobre mapas poblados de soles y paraguas, de nubes de variable espesor y tonalidad, de mareantes y sinuosas isobaras. Me parecen una especie de mediadores entre las altas esferas y los humildes mortales; son como sacerdotes que trasladan a la plebe las decisiones de los dioses que la condenarán a la sequía, al frío extremo, a la inundación. Su discurso es rico en topónimos de mágicas resonancias, en expresiones que evocan fuerzas terribles e imparables: Gran Sol, anticiclón de las Azores, fuerte marejada, mala mar.

lunes, 22 de febrero de 2016

LIBROS SIN DUEÑO

Estaba desayunando el sábado pasado cuando oí por la radio la noticia de la muerte de Umberto Eco. Mi cerebro se puso a funcionar con la celeridad de un rayo: me pareció oír los pasos de los monjes en un monasterio aislado por la nieve y sacudido por enigmáticos crímenes; creí sentir en el rostro la agitación del aire producida por el vuelo de un gigantesco péndulo en el Panteón de París. Supongo que, a esas horas, miles de lectores de todo el mundo andaban perdidos en ensoñaciones semejantes. Pero pronto otra idea vino a superponerse a estas sensaciones extraídas de antiguas lecturas y las anuló casi por completo. «¿Qué va a ser ahora de su biblioteca?», me pregunté. Creo que lo hice en voz alta.

martes, 9 de febrero de 2016

LA MUERTE Y LA PIEDRA

Al terminar La lluvia amarilla de Julio Llamazares sentí el impulso de compartir mis impresiones de lectura en este espacio. Pero dicho impulso vino acompañado por la certeza de que cualquier comentario sobre un libro tan intenso y rotundo sería necesariamente superfluo. Me quedo, en consecuencia, con un pequeño detalle, apenas una pincelada entre las muchas poéticas y terribles que conforman este fresco sobre la más absoluta soledad.

lunes, 1 de febrero de 2016

LOS CUADROS DE ENERO (2016)

Con el nombre de Labores de los meses se conoce al ciclo de doce escenas que plasman los trabajos del campo representativos de cada parte del año y que fueron muy desarrolladas en el arte medieval y del Renacimiento. A este último periodo pertenece la miniatura que encabeza estas líneas y que se corresponde con el mes de enero. Se debe a los pinceles del artista flamenco Simon Bening (1483-1561), cuyo taller ilustró con imágenes de este tipo numerosos libros de horas destinados a personajes de alto rango de toda Europa. El que incluye esta ilustración en concreto ha pasado a la posteridad con el curioso nombre de Libro del golf, por una miniatura que representa a varios personajes jugando a algo que parece un precedente de dicho deporte. Imagino el enorme placer que supondrá pasar las páginas de uno de estos volúmenes y contemplar de cerca sus primorosas ilustraciones. En este caso, enero aparece representado con un paisaje nevado ―no podría ser de otra forma― en el que el blanco predominante establece un vivo contraste con los colores de las vestimentas y del marco ornamental. Varios edificios típicamente centroeuropeos sirven de marco a las actividades de los personajes. Uno de ellos abre ante nosotros su interior para invitarnos a contemplar una entrañable escena familiar. Creo que podría dedicar largas horas a perderme en los detalles de estas delicadas e ingenuas representaciones; me ha parecido por ello la mejor forma de empezar este año que, confío, seguirá estando lleno de pintura.

jueves, 28 de enero de 2016

GRAMÁTICA DEL CORAZÓN

Los que enseñamos gramática estamos tan acostumbrados a hacerlo a golpe de manual que perdemos de vista la profunda humanidad que entraña. Hemos olvidado el abismo que separa un plural de un singular, la emoción contenida en una primera persona o la misteriosa imprecisión que aporta un subjuntivo.

miércoles, 20 de enero de 2016

CREO, LUEGO EXISTO

Soy consciente de la ambigüedad del título de esta entrada. Aclaro que la forma verbal que lo encabeza se refiere a la acción de crear, no a la de creer; la posibilidad de un equívoco me molestaba (especialmente, por mi condición de persona absolutamente descreída en materias espirituales) hasta el punto de que pensé en desecharlo. Y, sin embargo, aquí está. No sólo no encontré otro más adecuado para lo que pretendía contar, sino que por alguna razón la ambivalencia en principio molesta llegó con el tiempo incluso a seducirme. ¿La acción de sacar algo de la nada y la de tener fe, unidas en una misma palabra? No estaba mal la coincidencia: al fin y al cabo, la capacidad artística del ser humano es de las pocas cosas en las que sigo creyendo.

sábado, 9 de enero de 2016

CORRESPONDENCIAS (I)

Charles Baudelaire puso el título de Correspondencias a uno de los poemas iniciales de su libro Las flores del mal. En él, plantea la idea del mundo físico como un conjunto de estímulos que son símbolos de realidades ocultas que el poeta debe interpretar. Concibe nuestra existencia como el tránsito por un bosque lleno de olores y sonidos que establecen misteriosas conexiones ―correspondencias, en definitiva― entre sí.

miércoles, 6 de enero de 2016

EL PRIMER LIBRO DE MI VIDA

No guardo recuerdo alguno de la época en que aprendí a leer; es la laguna de mi memoria que más lamento. Tengo imágenes precisas del día en que fui al colegio por primera vez, del aula y su mobiliario de colores, de la maestra que me recibió y de los niños que se sentaban conmigo a la mesa. De las dificultades y los miedos, de las travesuras y los disgustos, de la camaradería y los juegos. Incluso de pequeños accidentes y heridas. Y, sin embargo, no consigo recuperar ni una sola de las sensaciones que acompañaron a ese portentoso proceso de aprender a descifrar los signos desplegados sobre un papel.

lunes, 4 de enero de 2016

LOS CUADROS DE DICIEMBRE (2015)


Siento tanta añoranza de la lluvia, que busco consuelo en la contemplación de cuadros como este del pintor sueco Carl Larsson (1853-1919), que lleva como título el nombre de la población francesa en la que levantó el vuelo la carrera de su autor: Grez-sur-Loing. Afincado en una colonia de artistas de dicha localidad, Larsson dejó numerosos testimonios de la belleza natural que lo rodeaba, en la mejor línea de los paisajistas franceses de finales del XIX. Todas las vistas rurales y urbanas que produjo me resultan sugerentes, pero he elegido esta por el extraordinario tratamiento del suelo mojado, que tanta atracción ejerce sobre mí, dada la pertinaz sequía en la que estamos inmersos por estos lares. No me canso de contemplar esta brillante superficie en la que se duplican los árboles y construcciones que flanquean la calle, ejemplo de la capacidad portentosa de algunos artistas de transmutar el lienzo en otras materias. El empleo del color dota al cuadro de un singular encanto: frente al predominio de los grises, esas notas brillantes en el verde de la vegetación y en el vestido rojo de la protagonista, que son reclamos que atrapan nuestra atención de forma irremediable. Este humilde escenario de las afueras del pueblo se ha visto transformado por el agua en un espacio singular, en el que el suelo es un espejo y los colores resplandecen. Refugiada en el cobertizo, la joven protagonista es testigo, al igual que nosotros, del poder embellecedor de la lluvia.