lunes, 22 de junio de 2015

LECTURAS DE LA PASADA PRIMAVERA (2015)

«Luis van Beethoven murió en mil ochocientos veintisiete / (es lo que piensan los desinformados), / pero yo lo he visto en el Lincoln Center». Estos versos pertenecen a Beethoven ante el televisor, uno de los sorprendentes poemas que componen este libro emocionante y original. Es un ejemplo perfecto de la alianza entre lo antiguo y lo nuevo que es la base de Cuaderno de Nueva York. En las calles de esta ciudad evocada por el poeta, resuenan los ecos del castellano del gran Francisco de Quevedo; los edificios vertiginosos tienen su referente en otros construidos al otro lado del océano; bajo las notas de la música reciente late el pulso de los grandes compositores europeos. En el poema que antes he citado, el sordo más universal se sienta frente a un televisor con el sonido apagado para contemplar una retransmisión de su Novena Sinfonía y poder así, una vez más, oír la música que habita en el silencio. Como no podría ser de otro modo, en el libro se alternan las formas estróficas clásicas con otras de factura más moderna, los poemas escritos con un lenguaje claro y casi conversacional con las referencias culturales y las imágenes de difícil comprensión. Lo remoto y lo último, lo de ahora y lo de siempre, se dan así la mano en un mundo urbano abigarrado y sonoro, lleno de vida y de ecos de lo que ya no está, frente a la mirada asombrada del poeta.

viernes, 19 de junio de 2015

EL LATIDO DEL BLOG

Tengo un amigo al que veo muy de vez en cuando que bromea diciendo que, cuando quiere saber que estoy bien, se asoma a este blog y comprueba que se ha renovado alguna de sus secciones. Si ve que hay material nuevo, variaciones con respecto a la última vez, se queda tranquilo. Mientras haya vida en el blog, no hay que preocuparse, es su conclusión. Supongo que, si ese amigo se ha acercado a este espacio durante el último mes, habrá encontrado un único rastro de actividad en la sección de El cuadro de la semana. Ha sido el leve latir que ha conservado este blog, aunque muy tenuemente, con vida.

jueves, 4 de junio de 2015

LOS CUADROS DE MAYO (2015)

El australiano Troy Ruffels (nacido en 1972) es un artista de difícil clasificación; en su obra utiliza diversos medios gráficos, incluida la fotografía, para crear imágenes que oscilan entre la minuciosa reproducción de la realidad y la creación de un mundo aparte. La primera vez que vi la que precede a estas líneas, que responde al título de Bramble (zarza), pensé que, en caso de encontrarme frente a ella en una sala de exposiciones, me vería en un serio aprieto con el vigilante, dado el irrefrenable impulso de tocar su superficie que despertaba en mí. Es como si la mirada no bastara en este caso para captar el mensaje transmitido por el autor, como si hubiera que corroborar la impresión inicial de dureza con la intervención del tacto. Esta obra de Ruffels está articulada sobre un violento contraste: el que se establece entre la zarza y el horizonte, lo cercano y lo inalcanzable, lo áspero y enredado frente a lo suave y volátil. O entrando en un terreno metafórico, lo laberíntico frente al espacio abierto, el encierro frente a la libertad.  Hay algo en este apretado nudo vegetal del primer término que lo asemeja en un primer vistazo a una alambrada; atrapados tras ella, solo podemos alzar los ojos hacia el cielo surcado de nubes, del que parece aislarnos para siempre la maraña oscura y amenazadora de nuestro cautiverio.