sábado, 27 de septiembre de 2014

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2014)

«Nuestros autores preferidos son no los que nos cuentan cosas sorprendentes o desconocidas, sino los que explican con palabras aquello que nosotros nos habíamos limitado a sentir», afirma Antonio Muñoz Molina en el primero de los ensayos sobre literatura que se reúnen en este volumen de título conciso y afortunado. Y es eso precisamente lo que experimento leyendo las reflexiones sobre la escritura de este autor que me gusta como novelista pero que me gusta todavía más cuando busca en su experiencia, cuando exhibe los mecanismos de su ficción o pasea su lúcida mirada sobre creaciones ajenas. Leer esta obra de Muñoz Molina está representando para mí encontrarme con mis propias ideas sobre el acto de escribir expuestas con la mejor de las formulaciones. De dónde surgen las historias, cómo se crean los personajes, la elección de la voz narrativa, qué parte de lector hay en todo el que escribe. Los textos de diverso origen que componen este conjunto ―conferencias, artículos, discursos― proporcionan una lectura fluida y llena de contenido; su título, extraído de una cita de Paul Theroux sobre la ficción, podría aplicarse también a la acción de enfrentarse a ellos: en efecto, leerlos es una pura alegría.

lunes, 22 de septiembre de 2014

VERANOS SOÑADOS

No hay estación que se disuelva más deprisa que el verano. Bastan un día nublado, una semana de trabajo, la simple acción de levantarse cuando aún no ha amanecido o la de meter los pies en un zapato cerrado, para que las largas jornadas de calor se alejen en el tiempo a increíble velocidad e ingresen en ese lugar mítico que ocupan los veranos pasados.

sábado, 13 de septiembre de 2014

PÁGINAS AL VIENTO

William Joyce es un escritor e ilustrador estadounidense, autor de numerosos libros infantiles, que ha participado en el mundo de la animación de la mano de Pixar (colaboró, por ejemplo, en la creación de los divertidísimos personajes de Toy Story y Bichos). Brandon Oldeburg es un dibujante y experto en efectos visuales que ha trabajado para Disney, Pixar y DreamWorks. En 2009 se juntaron para fundar Moonbot Studios, con la intención de disponer de un espacio donde dar rienda suelta a su creatividad en distintos formatos: películas, libros, juegos, aplicaciones informáticas. Fruto de su colaboración es un hermoso cortometraje que ganó en 2001 el Óscar al mejor corto de animación y que es un emocionante homenaje al poder de la lectura.

sábado, 6 de septiembre de 2014

GARABATOS EN EL DICCIONARIO

En los tiempos ―no tan lejanos como nos parecen ahora― de la bonanza económica, uno de los signos de que el nuevo curso se acercaba era el olor de los libros recién comprados. El delicioso, inconfundible pero imposible de definir, aroma que desprende el libro al que se libera de su precinto de plástico y que se abre por primera vez. Los alumnos acudían a clase con sus mochilas repletas de ellos, yo me dedicaba a abrir cajas que dejaban salir su maravilloso contenido de ejemplares adquiridos para la biblioteca del instituto. El olor a papel recién estrenado y a páginas por descubrir nos envolvía a todos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

LOS CUADROS DE AGOSTO (2014)


El pintor polaco Stanisław Masłowski (1853-1926) es autor de paisajes y escenas de género realizadas con un estilo delicado y colorista cercano al impresionismo. Por lo que conozco de él, sus cuadros suelen producir una sensación grata y tranquilizadora en el que los contempla: son hermosos sin estridencias, armónicos, de cuidada factura. Nunca este artista apacible alcanzó un grado de emoción como el que logra en la obra que encabeza estas líneas, titulada Amanecer. Este cuadro produce una primera impresión de realismo fotográfico que una mirada más atenta consigue disipar. El disco solar con su mágico sendero trazado sobre las aguas es el foco principal de atención, y en torno a él se encuentran las siluetas trazadas de forma más precisa, las que tejen las ramas de los árboles en su complejo entramado. A medida que nos alejamos de ese eje central, las pinceladas se van haciendo más largas e inconexas, hasta llegar a la zona de imprecisión y oscuridad de la derecha del lienzo. El efecto es de enorme eficacia: el sol en su ascenso va arrebatándoles a las tinieblas los elementos de la naturaleza y volviendo nítidos los contornos. Desde que descubrí este cuadro en una de mis vagabundeos cibernéticos, no me canso de contemplar la riqueza de matices de una escena en apariencia monocromática, el increíble juego de las pinceladas que varían de consistencia y dirección. El pincel de Masłowski unas veces se desliza sobre el lienzo y otras veces lo puntea con precisión para crear las distintas texturas: la liviandad de las nubes frente al peso de las aguas, la belleza instantánea de un cielo en constante cambio frente a la realidad inmóvil de los árboles. Pero pese a todas estas consideraciones técnicas, sigo preguntándome por qué esta recreación de un tema archimanido me conmueve mucho más que las infinitas plasmaciones de amaneceres y puestas de sol que abarrotan la red. Y también ―es inevitable― qué misterio del arte hizo que un pintor discreto y correcto se alzara de repente hasta tocar cimas tan altas. De momento, no he encontrado explicación. Casi diría que me alegro.