jueves, 31 de julio de 2014

UNA LARGA SERIE DE PUESTAS DE SOL

Hoy se cumplen setenta años del día en que un avión Lockheed P-38 desapareció entre Córcega y Francia, llevando a los mandos a un tipo de mediana edad que se disponía a realizar una misión de reconocimiento sobre la posición de las tropas alemanas. No sería una gran noticia (cuántos aviones de guerra más verían truncadas sus trayectorias en aquellas complicadas fechas) de no ser porque ese tipo de aspecto poco intrépido, ese perfecto Monsieur Tout-le-Monde, como dirían sus compatriotas, nos había dejado escrito poco antes de desaparecer en el mar que lo esencial es invisible a los ojos y que una vida se justifica simplemente por el hecho de tener una flor que cuidar.

sábado, 26 de julio de 2014

LA POETA Y EL PINTOR

Hacia 1660, el pintor holandés Johannes Vermeer creó una de sus obras más célebres. Como en todas las humildes maravillas salidas de su paleta, el tema no tiene nada de excepcional: una mujer de atuendo sencillo concentra su atención en la tarea de pasar la leche de un recipiente a otro. Unos pocos utensilios de cocina la rodean; la habitación en la que se encuentra es de una sobria desnudez. Pero la luz procedente de una ventana lateral envuelve la escena con su mágica blancura y le otorga un carácter casi sobrenatural: el tiempo parece haberse detenido, los ruidos de la vida se han quedado en suspenso, alargándose, como una orquesta silenciosa antes de volcarse en la apoteosis final. Nada hay de sorprendente ni de original en lo plasmado sobre el lienzo y, sin embargo, el que se asoma a él tiene la sensación de estar contemplando un milagro, la esencia de la cotidianeidad, la belleza absoluta que yace en el fondo de las pequeñas cosas.

lunes, 21 de julio de 2014

A LOS PIES DE CARAVAGGIO

Me encanta comprobar cómo los artistas dejan constancia de su personalidad en sus obras, tanto por lo que reflejan como por lo que omiten. El pintor francés Henri Rousseau, por ejemplo, era un empleado de aduanas que no salió nunca de su país pero que pobló sus lienzos de extraordinarios paisajes exóticos que no conoció. Sus deliciosos cuadros de tigres en la selva y de encantadoras de serpientes nos desvelan al intrépido viajero que solo pudo ser mediante el vuelo de su imaginación. Opuesto es el caso del pintor sobre el que trata esta entrada; basta ponerles la vista encima a la mayoría de sus obras para percibir una corriente de energía desbocada, una violencia que salta por encima de las convenciones y que se acerca de forma peligrosa al límite de lo permitido. Y echando un vistazo a la biografía de su autor, uno se encuentra una personalidad en consonancia con ese despliegue de pasiones: un tipo visceral, de vida breve y tumultuosa, tan amigo de los pinceles como de las reyertas, frecuentador de tabernas y compañero de tipos atrabiliarios a los que solía utilizar como modelo para los hombres santos que eran el principal tema de su pintura.

sábado, 12 de julio de 2014

LO QUE VEO DESDE MI TERRAZA

Una de las más certeras presentaciones de un personaje que recuerdo haber leído la realiza Clarín en la archiconocida escena inicial de La Regenta. En ella nos introduce la figura de Fermín de Pas, el Magistral ambicioso que oculta bajo sus vestimentas clericales pulsiones demasiado humanas, y nos lo muestra encaramado a la torre de la catedral de Vetusta, oteando la ciudad como si de una posesión se tratara, meditando sobre su trayectoria ascendente y despreciando a los vetustenses igual que a insectos sometidos a su inspección. El novelista no gasta palabras para retratar la altanería y el afán de dominar de su protagonista; al lector le queda tan claro, que almacenará en el recuerdo esta imagen del Magistral mirando sus dominios desde el campanario y la conservará mucho tiempo después de que la mayoría de los detalles de esta novela densa y terrible se hayan borrado de su memoria.

sábado, 5 de julio de 2014

DIÓGENES EN EL ASCENSOR

Ya he comentado alguna vez en este espacio mi limitada capacidad para el pensamiento abstracto, que cuando era estudiante me causó no pocos problemas con la asignatura de Filosofía. Los grandes conceptos me sumían en el desconcierto y con frecuencia echaba mano de la memoria para almacenarlos sin necesidad de acudir al filtro de la razón. Como me resultaba una tarea bastante penosa, guardo un recuerdo agradecido de los personajes peculiares que salpicaban las ―para mí― abstrusas páginas de mi libro de Historia de la Filosofía y me permitían fantasear con sus anécdotas y sus comportamientos originales. Entre todos ellos, brillaba de forma especial un tipo pintoresco que vivía en una gigantesca tinaja y que recorría las calles de Atenas lanzando verdades ingratas a la cara de sus habitantes.

jueves, 3 de julio de 2014

LOS CUADROS DE JUNIO (2014)

La pintora estadounidense Georgia O’Keeffe (1887-1986) es autora de una obra que reduce la realidad que la circunda a un juego de ritmos y colores en el que el tema pasa a ser un elemento secundario y las formas se adueñan por completo del lienzo. El mundo vegetal y los edificios son los principales motivos de su inspiración, pero sus plantas y paisajes adquieren una extraña condición, a medio camino entre lo animado y lo inanimado, como si el universo fuera un gigantesco organismo de cuyos miembros esta artista fuera dando cuenta en cuadros sucesivos. A mí me agrada especialmente éste titulado Calle de Nueva York con luna. Una sucesión de círculos ―el semáforo, la farola, la luna― forman la línea central en torno a la cual se articula esta representación esencial de la noche. Los rascacielos reducidos a sus formas básicas, la vertiginosa perspectiva, el cielo recortado con diáfana perfección y el mar de nubes trazado con detalle casi infantil: O’Keeffe ha hecho una síntesis de un nocturno urbano. Este cuadro me gustó tanto la primera vez que lo vi en el Museo Thyssen que compré a la salida un póster que desde entonces adorna mi salón. No me canso de contemplar su certera composición, la preciosa gradación de colores del cielo que va desde el azul intenso hasta el halo rojizo de la luz eléctrica. Incluirlo aquí me produce más que nunca la sensación de que este blog es una prolongación de mi casa.