martes, 31 de diciembre de 2013

CAMBIAR DE AGENDA

Es un ritual que me gusta llevar a cabo el último día de diciembre. Tomo mi agenda para el año que empieza y anoto en ella las fechas que ya tengo reservadas para alguna ocupación. Este sencillo acto me produce un curioso efecto tranquilizador: el periodo que se abre ante mí ya no es un territorio en blanco, inquietante a fuerza de inexplorado; ya existen, diseminados a lo largo de sus doce meses, unos pequeños asideros que me servirán de guía. Esas citas señaladas bajo sus respectivas fechas me parecen de pronto como huellas humanas sobre la nieve.

viernes, 27 de diciembre de 2013

FELICES LECTURAS

A mí la Navidad me llena de sentimientos ambivalentes (es algo, por otra parte, que me sucede con la mayor parte de las facetas de la vida). Algunos de sus componentes me molestan o me irritan hasta grados que me da apuro confesar; otros, sin embargo, me inspiran simpatía. Esto último me ocurre con los belenes, esos escenarios teatrales de juguete en los que se desarrollan tantas anécdotas simultáneamente, y me ocurre también con las tarjetas de felicitación.

lunes, 23 de diciembre de 2013

LECTURAS DEL PASADO OTOÑO (2013)

Hace ya décadas que tuve noticias por primera vez de esta novela de Albert Camus. Me la presentó, cómo no, un profesor de Literatura, que contó en clase las líneas generales de su argumento. Recuerdo que hizo lo propio con La náusea de Sartre, que provocó mi curiosidad y fue una de mis primeras lecturas de edad adulta. El extranjero, en cambio ―ignoro la razón―, ha permanecido todos estos años en ese limbo incómodo de los libros por leer que pesan como una deuda pendiente. Tanto tiempo después, me enfrento a la escueta y estremecedora narración de Camus sobre el tipo que se siente extranjero no sólo porque es un francés habitando en Argel, sino también por su singular posición frente a las emociones de los otros seres humanos, a los que observa desde lejos, sin sentirse nunca implicado del todo. Este narrador en primera persona nos sobrecoge y a la vez nos fascina con su indiferencia, con su falta de empatía, con su incapacidad para comulgar con lo que nos parece indudable al común de los mortales. Con un estilo construido a base de frases breves que son como aldabonazos que golpean al lector, Camus va desgranando esta historia sobre la extrañeza de vivir, a partir de uno de los arranques de novela más descarnados que recuerdo: «Hoy, mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé. He recibido un telegrama del asilo: “Madre fallecida. Entierro mañana. Sentido pésame.” Nada quiere decir. Tal vez fue ayer.»

sábado, 21 de diciembre de 2013

ENCENDER LA NOCHE

Hoy, 21 de diciembre, solsticio de invierno en el hemisferio norte, se produce por estas latitudes la noche más larga del año. Los calendarios astronómicos señalan con fría precisión que el sol se ha puesto en Madrid a las 17:50 horas y que saldrá mañana a las 8:34. Es decir, catorce horas y cuarenta y cuatro minutos de oscuridad. Una eternidad, para los que llevamos dentro a un niño con miedo a la noche.

lunes, 16 de diciembre de 2013

CUANDO LOS CUENTOS CRECEN

Tengo una muestra suya en mi poder desde hace más de una semana, pero no he querido traerla antes a este espacio por respeto a los que la han hecho posible. Se trata de la edición de mi obra Mamá duerme la siesta, que ganó hace ahora un año el XXXII Premio Felipe Trigo de Narración Corta. El pasado viernes fue la presentación del libro en Villanueva de la Serena, la población que contribuye con empeño a que un concurso literario de tan larga trayectoria se perpetúe en tiempos difíciles. Me pareció que era obligado que fueran los lectores locales quienes tuvieran la primera noticia de la publicación.

domingo, 8 de diciembre de 2013

CALLE TOMADA

De nuevo mi habitual paseo de los viernes por el centro de Madrid me da materia para la reflexión. Esta vez, al salir de casa ya iba prevenida de que se trataba de una ocasión especial. Es una fecha que los que transitamos mucho por el corazón de la ciudad tenemos grabada a fuego en la memoria: Día de la Constitución, último festivo en vísperas de Navidad: sinónimo de multitudes en la calle. Y si el día en cuestión forma parte de un puente o cae en viernes, como en este caso, con más motivo aún.

jueves, 5 de diciembre de 2013

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2013)


Con el paso de los años, he aprendido a valorar cada vez más ese género aparentemente menor llamado “naturaleza muerta”. De jovencita era tal vez demasiado sentimental, o tenía excesiva tendencia a lo dramático y grandilocuente, y la atención se me iba siempre tras los cuadros mitológicos, los paisajes tormentosos y los retratos de personajes singulares. Ahora siento una inmediata atracción por las pinturas sin pretensiones que con frecuencia encierran un gran alarde técnico del autor y una capacidad para encontrar el alma de los objetos sencillos. Este Perro descansando del holandés Gerrit Dou (1613-1675) presenta además la deliciosa incorporación de un ser vivo, un perro que descansa enroscado junto a varios elementos cotidianos y que es un prodigio de naturalidad. La escena le sirve al artista para hacer un extraordinario despliegue de su dominio de las distintas texturas: el pelaje del animal, la rugosidad de la leña y el mimbre, la tersura del barro. Dispuestos frente a un fondo oscuro, iluminados por un foco de luz que les otorga enorme relieve, este animal de raza imprecisa y sus humildes acompañantes parecen expuestos frente a nuestra mirada en un escenario, como la perfecta encarnación de la vida doméstica.