sábado, 31 de agosto de 2013

LAS GRANDES PALABRAS

Ya lo he confesado en más de una ocasión en este espacio: soy una recién llegada al mundo de las redes sociales y las comunicaciones cibernéticas. Tengo una cuenta en Facebook que uso únicamente para comunicarme con un grupo restringido de personas, a las que me une un interés muy concreto. Nada de Twitter: apenas un vistazo fugaz. Y sólo en tiempos muy recientes, tras la adquisición de uno de esos teléfonos modernos que en su abrumadora eficacia son capaces de ejercer de biblioteca, cámara, callejero, discoteca, diario, confidente y amigo, he llegado a experimentar la actividad que se esconde tras la exótica denominación de “whatsappear”. Tal vez esta tardía incorporación mía a semejantes adelantos me hace, a la vez que notoriamente inepta, capaz de observar con ojos limpios y asombrados una forma de proceder que se ha instalado en la vida de una amplia mayoría de personas con naturalidad y sin visión crítica alguna. Dicho de otro modo: he llegado tarde a una fiesta, y al entrar, me ha parecido que los otros invitados se comportaban de una forma muy rara.

sábado, 24 de agosto de 2013

EL ORDEN DEL ROMPECABEZAS

Cuando en 1934 Francis Scott Fitzgerald publicó Suave es la noche, se cerraba un complicado proceso de ocho años de escritura, de dudas y rectificaciones, aderezado en el terreno personal por los problemas derivados del alcohol, las estrecheces económicas y el deterioro mental de su esposa, Zelda, diagnosticada de esquizofrenia. La novela apareció, además, en el peor momento posible: en un país hundido por la crisis económica, una historia que se abre con las brillantes y estrafalarias evoluciones de un grupo de millonarios en la Riviera Francesa parecía, cuando menos, una broma inoportuna y de dudoso gusto. La obra provocó, por tanto, indiferencia en el mejor de los casos, y cosechó también un considerable número de reseñas negativas. Su autor, que había triunfado tan joven con El gran Gatsby y que tenía en su mano todos los elementos para la felicidad, parecía condenado a no alcanzarla. Igual que Dick Diver, el personaje central de Suave es la noche.

lunes, 19 de agosto de 2013

EL OTRO ÁNGEL

En la iglesia de San Luis de los Franceses de Roma se encuentra la Capilla Contarelli, que debe su nombre a la italianización del apellido de un prelado francés que la adquirió en 1565. Este personaje sentía especial devoción por San Mateo, con cuyo nombre había sido bautizado, y quiso decorar la capilla con escenas de la vida de su patrón. Dicho proceso fue azaroso: el primer artista al que se le encomendó el trabajo murió sin iniciarlo siquiera; lo sustituyó otro pintor que se limitó a realizar los frescos de la bóveda. Finalmente, la tarea recayó en uno de los discípulos de este último, y gracias a él la Capilla Contarelli ha entrado definitivamente en la historia del Arte. Porque este discípulo al que el encargo llegó en tercera instancia era Michelangelo Merisi, más conocido como Caravaggio.

lunes, 12 de agosto de 2013

TRENES EN LA NOCHE

Hace unos días, escuché por la radio un programa en el que se pasaba revista a las capitales españolas en las que no quedaba ni una sola sala de cine. Para mi asombro y desaliento, comprobé que la lista no era precisamente breve. Esta noticia, en caso de haber llegado a mí unos años atrás, me habría parecido pura ciencia ficción. ¿Ciudades de considerable tamaño, de población abundante, bien dotadas de restaurantes, lugares de ocio, atractivos turísticos, zonas comerciales… y sin uno solo de esos maravillosos templos de la imaginación, el romance y la aventura? ¿Ciudadanos bien provistos de bancos, hipermercados, tiendas de ropa y de telefonía, y privados de la posibilidad de sentarse en un mágico espacio oscuro, frente a un muro iluminado que se abre a lo posible, lo improbable, lo deseado, lo temido, lo soñado? Seguramente, me habría echado a reír ante semejante perspectiva. Claro, que también Bradbury imaginó hace más de medio siglo un futuro en el que los bomberos se dedicaban a quemar libros. Y habría mucho que discutir sobre en qué sentido no literal acertó en su previsión.

lunes, 5 de agosto de 2013

LAS CARRETERAS DE LA NOSTALGIA

Terminé de leer hace unos días Reunión en el restaurante Nostalgia, de la autora estadounidense Anne Tyler, y llevo desde ese momento dándole vueltas a la idea de escribir en este blog una entrada sobre esta novela delicada y llena de matices, centrada en los afectos y desafectos de la vida familiar. Me parecía una tarea difícil: se trata de una obra sutil, en la que el lector bucea en las profundidades psicológicas y en las relaciones entre los cuatro protagonistas, y es difícil comentar nada que proporcione una idea ajustada sobre la sensibilidad y acierto con la que la autora reduce a cuatrocientas páginas los infinitos acontecimientos que jalonan la vida de un grupo humano a lo largo de varias décadas.

viernes, 2 de agosto de 2013

LOS CUADROS DE JULIO (2013)

Llevaba tiempo queriendo traer a esta sección a Modigliani, sin acertar a decidirme entre su larga serie de melancólicos, estilizados, personales retratos. La elección estuvo clara en cuanto me encontré frente a esta Pequeña niña de azul, pintada en 1918. Este cuadro posee la singular visión del mundo del artista, su capacidad para transformar a sus modelos en seres parecidos todos entre sí en su simplificación, en su carácter de ídolos que nos miran desde una realidad distinta a la nuestra, pero a la vez desprende un especial candor que lo hace irresistible para mí. Modigliani sustituye sus tradicionales colores terrosos por un azul limpio, ingenuo, infantil, que inunda el vestido y el fondo y parece emanar de la mirada de la protagonista. Por una vez, la contemplación de una de sus obras no nos produce tristeza o inquietud. La ingenuidad de esta niña que nos observa con su postura modosa de señorita bien educada se derrama por todas las esquinas del cuadro hasta alcanzarnos a nosotros, en nuestra posición de espectadores, y también al pintor, alejado en esta ocasión de sus turbias visiones de artista atormentado.