sábado, 29 de junio de 2013

LAS OREJAS DE CLÉO

Hace un par de días visité en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando la exposición Mariano Benlliure. El dominio de la materia. Lo hice apurando casi al límite las fechas, porque la exposición cerrará sus puertas mañana mismo, y las cincuenta piezas que la componen partirán en dirección a las tierras de su creador. Ha sido una suerte no perderme la oportunidad de contemplarlas, y una lástima no haber podido escribir antes esta entrada, por si mi entusiasmo llegara a tiempo de contagiar a alguien el deseo de conocerlas o revisarlas.
 

sábado, 22 de junio de 2013

LECTURAS DE LA PASADA PRIMAVERA (2013)

Lucas es un tipo de edad y profesión imprecisas, con una curiosa disponibilidad horaria y un amplio margen de maniobra para moverse de acá para allá. Es un individuo imprevisible, capaz de bajar en pijama a la calle con la intención de hacer una rápida incursión en la farmacia vecina y de ir luego encadenando acontecimientos inesperados que lo sitúan finalmente en una lejana parada de autobús, esperando con tan impropia indumentaria, pero con perfecta naturalidad, el medio de transporte que lo deposite de nuevo en la puerta de su casa. Es también juguetón y ciertamente gamberro: mala cosa es ir con él a un concierto y pretender que en tan refinado ambiente se calle sus impresiones más irreverentes y demoledoras. O verlo dirigir una conferencia a un auditorio erudito y lleno de fervor intelectual con el que jugará hasta hacerlo enloquecer. Con Lucas se ríe, se pasa vergüenza, se vive en perpetuo contacto con la sorpresa. Es un cronopio, más de quince años después de la publicación de Historias de cronopios y famas. Es el gran Julio Cortázar, en definitiva.

domingo, 16 de junio de 2013

CALZARSE EL VERANO

Por una estupenda casualidad del calendario, estoy releyendo estos días, para preparar la próxima reunión de mi club de lectores, esa hermosa evocación del verano como estación del año y como etapa de la vida que es El vino del estío de Ray Bradbury. Este libro llegó a mis manos por primera vez en otra primavera, pero no tan avanzada como ésta: cuando alzaba la vista de él para mirar por la ventana, descubría una luminosidad que iba creciendo poco a poco, pero si bajaba los ojos hacia mis pies, me los encontraba aún cubiertos por calzado de invierno, bien calentitos, a resguardo del frío y de las lluvias. Y no le demos vueltas: es incomparablemente mejor recorrer el periplo estival del vitalista e inquieto Douglas Spaulding, alter ego de su autor con doce años, cuando el verano está, definitivamente, llamando a nuestros cristales para que le abramos las ventanas.

domingo, 9 de junio de 2013

EL AUTOR DETRÁS DEL AUTOR

Acabo de oír en la radio que esta mañana, muy temprano, ha muerto Elías Querejeta. La noticia me ha entristecido mucho y me ha dado que pensar. Ante la desaparición de alguien, sólo caben dos posibilidades: recordar el contacto que mantuvimos con él si formó parte de nuestro entorno, o repasar las huellas que han dejado en nuestra vida su obra, sus palabras o su pensamiento, si se trata de alguien a quien nunca llegamos a conocer en persona. En el caso de Querejeta, en mi cerebro se han agolpado múltiples impresiones de este último tipo, y una sola, muy pequeña, del primero.

sábado, 8 de junio de 2013

MIS FOTÓGRAFOS (IV)


El estadounidense Steve McCurry (nacido en 1950), auténtico mago de la fotografía en color, ha recorrido las zonas más calientes del planeta dejando testimonio de las terribles consecuencias de la guerra sobre los seres humanos. En este caso, explora un frente de batalla más cotidiano pero igualmente devastador, el del hambre y la pobreza. Esta fotografía titulada Niña mendiga fue tomada en la India en 1993. Con estremecedora clarividencia, McCurry sitúa su objetivo en un ámbito al resguardo de las inclemencias y miserias del mundo exterior. Desde nuestra posición privilegiada, los espectadores de esta imagen llena de sabiduría observamos el dolor de los desfavorecidos, encarnado prodigiosamente en los ojos desmesurados del niño que clava en nosotros la mirada y en la mano de la muchacha, apoyada en el cristal. La violenta mancha de color del traje femenino es un aldabonazo en nuestra conciencia. Pero no nos engañemos: los problemas son ajenos y los vemos con un cierto desenfoque, tamizados por la cortina de agua; este coche que nos lleva arrancará y nos conducirá lejos, dejando atrás a los dos jóvenes mendigos, a merced de la lluvia.

miércoles, 5 de junio de 2013

MIRAR HACIA LO ALTO

Hace ya bastantes años, vi en el cine un cortometraje precioso sobre los seres inmóviles que observan los pasos de los madrileños desde las alturas, esos que los presurosos urbanitas nunca vemos en nuestro cotidiano deambular por la ciudad, ocupados como estamos en abrirnos camino entre coches, viandantes y dificultades cotidianas. Son criaturas aladas, dioses y aurigas que viven sobre los tejados de los edificios, que soportan a pie firme las inclemencias del invierno y el sol inmisericorde del verano de Madrid.

sábado, 1 de junio de 2013

LOS CUADROS DE MAYO (2013)


Bajo el sugerente título de Hacia la tierra desconocida, el pintor británico Edmund Blair Leighton (1852-1922) crea esta misteriosa escena que subyuga a primera vista al espectador, aunque éste tarde en captar su sentido completo. El delicado cromatismo, la virtuosa captación del agua, las elegantes actitudes de los personajes, la niebla que los envuelve, anulando cualquier referencia espacial, hacen de este lienzo un hermoso y evocador objeto de contemplación. La sobrecogedora silueta oscura de la mujer que llora en la orilla es una señal que nos obliga a indagar sobre el sentido de lo que está pasando: descubrimos así que el bello personaje alado sostiene entre sus brazos un bebé, el hijo, sin duda, de la mujer arrodillada en primer término. El río cuyas aguas se dispone a surcar la barca conducida por el enigmático encapuchado se nos revela así como el tránsito del pequeño hacia el más allá; el llanto del personaje femenino, el duelo por el hijo muerto. Leighton conjuga antiguas simbologías de ultratumba con una iconografía propia de su época, y crea una escena conmovedora, cuya emoción todo el mundo puede compartir. Lo antiguo, lo nuevo y lo de siempre, pasados por el tamiz de un artista de refinamiento extraordinario.