martes, 31 de diciembre de 2013

CAMBIAR DE AGENDA

Es un ritual que me gusta llevar a cabo el último día de diciembre. Tomo mi agenda para el año que empieza y anoto en ella las fechas que ya tengo reservadas para alguna ocupación. Este sencillo acto me produce un curioso efecto tranquilizador: el periodo que se abre ante mí ya no es un territorio en blanco, inquietante a fuerza de inexplorado; ya existen, diseminados a lo largo de sus doce meses, unos pequeños asideros que me servirán de guía. Esas citas señaladas bajo sus respectivas fechas me parecen de pronto como huellas humanas sobre la nieve.

viernes, 27 de diciembre de 2013

FELICES LECTURAS

A mí la Navidad me llena de sentimientos ambivalentes (es algo, por otra parte, que me sucede con la mayor parte de las facetas de la vida). Algunos de sus componentes me molestan o me irritan hasta grados que me da apuro confesar; otros, sin embargo, me inspiran simpatía. Esto último me ocurre con los belenes, esos escenarios teatrales de juguete en los que se desarrollan tantas anécdotas simultáneamente, y me ocurre también con las tarjetas de felicitación.

lunes, 23 de diciembre de 2013

LECTURAS DEL PASADO OTOÑO (2013)

Hace ya décadas que tuve noticias por primera vez de esta novela de Albert Camus. Me la presentó, cómo no, un profesor de Literatura, que contó en clase las líneas generales de su argumento. Recuerdo que hizo lo propio con La náusea de Sartre, que provocó mi curiosidad y fue una de mis primeras lecturas de edad adulta. El extranjero, en cambio ―ignoro la razón―, ha permanecido todos estos años en ese limbo incómodo de los libros por leer que pesan como una deuda pendiente. Tanto tiempo después, me enfrento a la escueta y estremecedora narración de Camus sobre el tipo que se siente extranjero no sólo porque es un francés habitando en Argel, sino también por su singular posición frente a las emociones de los otros seres humanos, a los que observa desde lejos, sin sentirse nunca implicado del todo. Este narrador en primera persona nos sobrecoge y a la vez nos fascina con su indiferencia, con su falta de empatía, con su incapacidad para comulgar con lo que nos parece indudable al común de los mortales. Con un estilo construido a base de frases breves que son como aldabonazos que golpean al lector, Camus va desgranando esta historia sobre la extrañeza de vivir, a partir de uno de los arranques de novela más descarnados que recuerdo: «Hoy, mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé. He recibido un telegrama del asilo: “Madre fallecida. Entierro mañana. Sentido pésame.” Nada quiere decir. Tal vez fue ayer.»

sábado, 21 de diciembre de 2013

ENCENDER LA NOCHE

Hoy, 21 de diciembre, solsticio de invierno en el hemisferio norte, se produce por estas latitudes la noche más larga del año. Los calendarios astronómicos señalan con fría precisión que el sol se ha puesto en Madrid a las 17:50 horas y que saldrá mañana a las 8:34. Es decir, catorce horas y cuarenta y cuatro minutos de oscuridad. Una eternidad, para los que llevamos dentro a un niño con miedo a la noche.

lunes, 16 de diciembre de 2013

CUANDO LOS CUENTOS CRECEN

Tengo una muestra suya en mi poder desde hace más de una semana, pero no he querido traerla antes a este espacio por respeto a los que la han hecho posible. Se trata de la edición de mi obra Mamá duerme la siesta, que ganó hace ahora un año el XXXII Premio Felipe Trigo de Narración Corta. El pasado viernes fue la presentación del libro en Villanueva de la Serena, la población que contribuye con empeño a que un concurso literario de tan larga trayectoria se perpetúe en tiempos difíciles. Me pareció que era obligado que fueran los lectores locales quienes tuvieran la primera noticia de la publicación.

domingo, 8 de diciembre de 2013

CALLE TOMADA

De nuevo mi habitual paseo de los viernes por el centro de Madrid me da materia para la reflexión. Esta vez, al salir de casa ya iba prevenida de que se trataba de una ocasión especial. Es una fecha que los que transitamos mucho por el corazón de la ciudad tenemos grabada a fuego en la memoria: Día de la Constitución, último festivo en vísperas de Navidad: sinónimo de multitudes en la calle. Y si el día en cuestión forma parte de un puente o cae en viernes, como en este caso, con más motivo aún.

jueves, 5 de diciembre de 2013

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2013)


Con el paso de los años, he aprendido a valorar cada vez más ese género aparentemente menor llamado “naturaleza muerta”. De jovencita era tal vez demasiado sentimental, o tenía excesiva tendencia a lo dramático y grandilocuente, y la atención se me iba siempre tras los cuadros mitológicos, los paisajes tormentosos y los retratos de personajes singulares. Ahora siento una inmediata atracción por las pinturas sin pretensiones que con frecuencia encierran un gran alarde técnico del autor y una capacidad para encontrar el alma de los objetos sencillos. Este Perro descansando del holandés Gerrit Dou (1613-1675) presenta además la deliciosa incorporación de un ser vivo, un perro que descansa enroscado junto a varios elementos cotidianos y que es un prodigio de naturalidad. La escena le sirve al artista para hacer un extraordinario despliegue de su dominio de las distintas texturas: el pelaje del animal, la rugosidad de la leña y el mimbre, la tersura del barro. Dispuestos frente a un fondo oscuro, iluminados por un foco de luz que les otorga enorme relieve, este animal de raza imprecisa y sus humildes acompañantes parecen expuestos frente a nuestra mirada en un escenario, como la perfecta encarnación de la vida doméstica.

jueves, 28 de noviembre de 2013

NIEVE EN OTOÑO

Una de las señales inequívocas de haberse hecho mayor es descubrirse a uno mismo afirmando, con la autoridad que da llevar una trayectoria importante a las espaldas: «Nunca hasta ahora había visto…», e incluir a continuación un hecho que está sucediendo en esos instantes y que queda así elevado a la categoría de extraordinario. No olvidemos cómo en telediarios y programas televisivos de variada índole se acude con frecuencia al testimonio de los más viejos del lugar, que nunca recuerdan haber sido testigos de algo semejante al suceso que es objeto de atención. Cuando era jovencita, estaba convencida de que esos ancianos locales estaban desmemoriados. Tal vez ahora sea yo la que haya entrado en la fase del olvido y la mitificación.

domingo, 24 de noviembre de 2013

PRIMEROS PLANOS (IV)

Había proyectado que esta fuera la última entrega de mi selección de primeros planos de cine. Curiosamente, las cuatro secuencias que la componen se corresponden con otros tantos desenlaces de películas; no ha sido una elección consciente, y sólo me he dado cuenta hoy cuando las he reunido para crear esta entrada. Era, por tanto, una consecuencia lógica e inevitable la de colgar el cartel de Fin. Pero hace unos días, el comentario de una fiel seguidora de este blog me hizo replantearme mi decisión. Me pedía que el encuentro entre Charlot y la vendedora de flores de Luces de la ciudad no fuera el último de esta serie de primeros planos que llevo ya meses comentando. En cuanto leí su petición, se puso en marcha en mi cerebro un doble mecanismo: por un lado el del aprecio que me une a esta lectora y amiga, y por otro el recuerdo de múltiples planos que me han impresionado y suscitado reflexiones que me había dejado en el tintero. La consecuencia es evidente. Este es un falso final. Mi memoria de espectadora de cine sigue funcionando y en breve dará nuevos frutos. Hasta entonces, dejo aquí estos cuatro emocionantes desenlaces.

sábado, 16 de noviembre de 2013

RADIOGRAFÍA DEL TIEMPO

Cuenta el fotógrafo y pintor William Christenberry que, en uno de sus frecuentes viajes a su Alabama natal, se encontró con que había desaparecido un ala de la casa de su abuela, cuya puerta él había fotografiado en numerosas ocasiones. Sorprendido, preguntó a su padre sobre dicha mutilación. La respuesta que obtuvo fue a la vez sencilla y sorprendente: esa zona de la casa había sido trasladada a otro lugar y adosada a la vivienda de un vecino. La reacción de Christenberry fue de absoluto desconcierto. No es extraño: le habían privado de repente de una puerta de acceso a su pasado.

sábado, 9 de noviembre de 2013

BASURA

Ayer di mi habitual paseo de todos los viernes por el centro de Madrid. Ya lo he comentado en alguna ocasión en este espacio: es una costumbre a la que espero no renunciar, esta de observar las peculiaridades del mismo recorrido según la estación y la hora, a pleno sol o de noche, con cielo luminoso o bajo la lluvia, en jornadas tranquilas de vacaciones o en ocasiones multitudinarias. Al fin y al cabo, es lo que hacían los impresionistas cuando retrataban incansablemente una fachada o una estación de tren bajo distintas condiciones horarias y atmosféricas. Es una pena que yo no sepa pintar.

lunes, 4 de noviembre de 2013

LOS CUADROS DE OCTUBRE (2013)


Como siempre me ocurre con los pintores que me gustan especialmente, me ha costado seleccionar un cuadro de John Singer Sargent para traerlo a esta sección. Sargent fue considerado como el gran retratista de la alta sociedad estadounidense de finales del siglo XIX y comienzos del XX, pero sus obras poseen para mí un encanto y un aura de misterio que trasciende con mucho el simple reflejo de un mundo refinado. Así sucede con este peculiar retrato titulado Las hijas de Edward Darley Boit. Se trata de un cuadro que capta a la perfección esa mezcla de candor y melancolía que tiene la niñez vista desde la perspectiva adulta. Llama la atención en especial la forma en que el artista dispone a sus cuatro jóvenes modelos: dos posan para nosotros, otra nos mira como si la hubiéramos interrumpido en plena conversación, la cuarta nos da casi la espalda. Estas niñas no componen el habitual conjunto familiar preparado para la posteridad, sino que se muestran frente a nosotros en un orden aparentemente casual que nos dice mucho de la personalidad de cada una: la espontaneidad de la infancia más temprana, el desparpajo de la primera década de vida, el recato o la desconfianza de la proximidad con el mundo adulto. Como sucede en todos los grupos humanos, hay aquí quien se expone a las miradas y quien se oculta, quien establece alianzas y quien se mantiene al margen. Es, en definitiva, una radiografía de cualquier familia. Y, al fondo del cuadro, esa zona oscura que se adentra en la parte privada de la casa, donde se esconden los secretos familiares, esos que los extraños tan sólo podemos sospechar.

jueves, 31 de octubre de 2013

FUSIONES

Al igual que los adolescentes piensan que han estrenado el mundo y que los adultos que los rodean están por completo ignorantes de las sensaciones y sentimientos que ellos acaban de descubrir, la humanidad en general tiene una cierta tendencia a creerse inventora de conceptos y actitudes que son cíclicos y se limitan a repetirse desde tiempos inmemoriales. Ocurre así que algunos términos se ponen de moda asociados a la más absoluta modernidad, cuando en realidad basta echar la vista atrás para descubrir sus equivalentes en otros momentos de la historia.

domingo, 27 de octubre de 2013

LA ESQUINA DEL CUADRO (III)

Cuando yo era una estudiante de COU, tuve una profesora de Historia Contemporánea cuyo nombre he olvidado, pero de la que guardo dos recuerdos muy concretos. Uno es el frecuente empleo de la muletilla “horror y pavor”, con la que recalcaba los momentos de especial intensidad de los hechos que nos relataba en sus clases. Nos decía así, por ejemplo: “Y entonces Napoleón III comprendió, horror y pavor, que había perdido la batalla”, y los casi cuarenta alumnos adolescentes que abarrotábamos el aula escondíamos la cabeza en los apuntes para disimular la risa.

sábado, 26 de octubre de 2013

EL SUEÑO DEL COLEGIAL

Es el sueño de cualquier estudiante: el regalo de una hora más de asueto, la mágica prolongación del fin de semana sesenta minutos por encima de lo esperado. Un don sólo equiparable al que se nos otorgaba de niños cuando nuestros padres se retrasaban al venir a buscarnos a una fiesta de cumpleaños, cuando la maestra tenía una obligación inaplazable y se nos permitía prolongar el recreo en el patio. O al que obteníamos de adolescentes cuando, tras múltiples tácticas de persuasión, la autoridad familiar nos fijaba una hora más tardía para regresar a casa por la noche.

sábado, 19 de octubre de 2013

VÍSPERAS DE LLUVIA

Desde comienzos de este curso, dedico las tardes de los viernes a una actividad muy grata para mí cuya naturaleza ahora no viene al caso, pero sí su ubicación, porque me obliga a adentrarme en el mismo centro de Madrid. Suelo aparcar en una zona a media hora de distancia a pie de mi destino y acercarme dando un paseo. Es una especie de ritual que acompaña a la semana que termina: me relajo caminando tranquilamente, doy vueltas a lo sucedido durante los días anteriores, me entretengo observando a personas y edificios, en un anticipo del tiempo libre del fin de semana, que está ya a punto de empezar.

sábado, 12 de octubre de 2013

UN MUSEO VACÍO

Hace cosa de un mes, publiqué en este blog una entrada que, bajo el título de Pintar con palabras, hablaba de la difícil y apasionante tarea de utilizar el lenguaje para describir lo que otros han plasmado en imágenes. Al final mencionaba una obra de teatro en la que dicha tarea tenía un protagonismo especial, y prometía escribir en breve otra entrada sobre ella. Cuestiones de índole variada me han impedido cumplir antes tal compromiso, pero he aquí finalmente el texto anunciado. La obra a la que me refería es El guía del Hermitage, del escritor peruano Herbert Morote, que tuve ocasión de conocer a través de la versión estrenada en Madrid hace cinco años, con dirección de Jorge Eines y la interpretación del actor argentino Federico Luppi.

jueves, 3 de octubre de 2013

LOS CUADROS DE SEPTIEMBRE (2013)


El pintor e ilustrador checo Ota Janeček (1919―1996) es el creador de un universo imaginativo y delicado, en el que objetos inanimados, paisajes y animales se funden con naturalidad y alcanzan un idéntico grado de vida para el que los contempla. Es además un maestro de la armonía cromática: sus colores se dan la mano entre sí, se disuelven hasta transformarse unos en otros con suavidad extraordinaria. Me ha costado elegir una sola de las obras de este autor para traerla a este espacio, y me he decidido finalmente por este Atardecer de impactante colorido. El artista nos sitúa a ras de suelo, en la posición de las criaturas más sencillas; contemplamos así admirados unas plantas que, desde nuestra perspectiva, son tan grandes como el sol poniente que amenaza con tragarse las casas, frágiles como cajas de cerillas. Es el triunfo de lo mínimo, lo vulnerable, lo fugaz, que, mientras dura, alcanza una trascendencia extraordinaria: la magia de las cosas pequeñas. Janeček ilustró a lo largo de su carrera muchos cuentos en los que lo maravilloso ocupaba un lugar primordial; tal vez por ello, al enfrentarse a lo cotidiano, parecía estar plasmando sobre el lienzo la más sorprendente de las historias.

jueves, 26 de septiembre de 2013

MIS FOTÓGRAFOS (V)


Los reporteros gráficos realizan con frecuencia un duro y arriesgado trabajo a medio camino entre el periodismo y el arte fotográfico, y en ocasiones consiguen resultados que, además de dar testimonio de la actualidad de algún punto del planeta, poseen un notable valor artístico. Es el caso de esta imagen tomada en 2008 en la isla de Java por el fotógrafo indonesio Sigit Pamungkas, que recoge la oración de un grupo de mujeres musulmanas en vísperas de Ramadán. Se la incluyó entre las fotografías de la década de la agencia Reuters, y basta contemplarla unos instantes para comprender por qué. Es de esos momentos de privilegio que se producen frente a un objetivo: la profusión de figuras femeninas blancas que se arrodillan para rezar, y en el centro la presencia casi sobrenatural de la niña vestida de rojo, de pie y con las manos sobre la cabeza. No cuesta demasiado imaginar el júbilo del fotógrafo al descubrir esta silueta de intenso colorido en medio de la masa anónima, difusa, sin apenas rostros ni rasgos diferenciadores. Es una imagen construida sobre un profundo y eficaz juego de contrastes: frente a la palidez y difuminación de los contornos de las mujeres postradas en el suelo, la radiante nitidez de un ser único, erguido en su individualidad.

domingo, 22 de septiembre de 2013

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2013)

Frankie tiene doce años. Es demasiado grande para ser una niña y demasiado joven para ser una adulta. En el último año de su corta vida, ha crecido desmesuradamente, y su indumentaria de siempre le otorga una apariencia extraña. Como buen personaje de McCullers, no encuentra su lugar en el mundo: está llena de rencor hacia las chicas de su edad y de recelo hacia sus conciudadanos. Se ha pasado el verano refugiada en la cocina de su casa, jugando a las cartas con una criada negra y con un primito de corta edad que no la comprende pero que la sigue de forma incondicional. Tiene una maleta preparada en su habitación para huir, ella misma no sabe bien hacia dónde. En medio de este profundo desconcierto, regresa a casa su único referente claro en el mundo, su hermano mayor, Jarvis, militar destinado en las remotas, míticas tierras heladas de Alaska. Pero no viene solo. Trae junto a él a su prometida, una jovencita de otra ciudad con la que planea casarse en breve. Esta boda es una profunda grieta que parte en dos la existencia monótona y estancada de la protagonista. Inquieta, celosa, expectante, molesta, Frankie espera a conocer los acontecimientos que rodean esa boda. Y con ella, el lector.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

PINTAR CON PALABRAS

Hace ya unos cuantos años, un compañero del primer instituto en el que trabajé me contó una anécdota que no he olvidado. No recuerdo a quién se la atribuyó: a un amigo, o tal vez al conocido de alguien cercano a él, como con frecuencia sucede en estos casos. No descarto la posibilidad de volver a oírla de nuevo alguna vez, de otra fuente y asociada a protagonistas distintos; aun así, me gusta pensar que sucedió realmente y tal como me la contaron. Como todas las historias de este tipo, esta que voy a relatar cuenta con una sorpresa final y la presencia de un personaje importante.

lunes, 9 de septiembre de 2013

MONTAR EN BICICLETA

Las niñas de Arabia Saudita no montan en bicicleta. Parece una broma o el estribillo de una canción infantil, pero es una realidad. O, más bien, la punta del iceberg de una realidad dura y compleja: la difícil situación de las mujeres en un país sobre cuya vida cotidiana tenemos pocas noticias por estos lares. Y es también el leitmotif, el elemento simbólico en torno al que se articulan las historias de mujeres que componen la hermosa película La bicicleta verde, de la directora árabe Haifaa Al-Mansour.

sábado, 7 de septiembre de 2013

ARREPENTIMIENTOS

Uno de los fenómenos apasionantes para el aficionado a la pintura es el de los arrepentimientos. Dicho de otro modo: las correcciones realizadas por los pintores que cambiaron de opinión sobre algún elemento del cuadro y lo cubrieron con una capa de pintura, en un intento de preservarlo de los ojos de la posteridad. Pero la posteridad, especialmente esta nuestra tan bien abastecida tecnológicamente, tiene una mirada muy indiscreta. Gracias a los modernos avances, podemos descubrir, por ejemplo, que el lugar del autorretrato de Velázquez en Las Meninas estuvo, en un primer momento, ocupado por una figura femenina.

lunes, 2 de septiembre de 2013

LOS CUADROS DE AGOSTO (2013)


El pintor neoyorquino Robert Fundis (nacido en 1977) es el artista más joven que ha pasado hasta el momento por esta sección. Es autor de obras de enorme intensidad, en las que combina diversas técnicas y explora la textura de superficies y materiales con el fin de indagar en los entresijos de la condición humana, especialmente en los sentimientos de angustia y soledad. La división de la presente obra en dos paneles tiene una clara intención expresiva: estos dos personajes retratados de perfil están aislados en sus respectivos mundos. Ella clava los ojos en él con gesto de conformidad; la mirada de él se escapa hacia un punto indeterminado en las alturas. Y, entre ambos, se abre esa profunda hendidura que divide el cuadro en dos. Tenemos la impresión de que los miembros de esta pareja están más separados que si hubieran sido pintados dándose la espalda. El conciso y contundente título de la obra no deja lugar a dudas: Corrosión. Todo está en trance de desmoronarse, en este mundo monocromo y gris. En consonancia con ello, el artista se ha encargado de que la superficie irregular del cuadro parezca a punto de resquebrajarse, igual que la precaria relación de los dos seres humanos atrapados en él.

sábado, 31 de agosto de 2013

LAS GRANDES PALABRAS

Ya lo he confesado en más de una ocasión en este espacio: soy una recién llegada al mundo de las redes sociales y las comunicaciones cibernéticas. Tengo una cuenta en Facebook que uso únicamente para comunicarme con un grupo restringido de personas, a las que me une un interés muy concreto. Nada de Twitter: apenas un vistazo fugaz. Y sólo en tiempos muy recientes, tras la adquisición de uno de esos teléfonos modernos que en su abrumadora eficacia son capaces de ejercer de biblioteca, cámara, callejero, discoteca, diario, confidente y amigo, he llegado a experimentar la actividad que se esconde tras la exótica denominación de “whatsappear”. Tal vez esta tardía incorporación mía a semejantes adelantos me hace, a la vez que notoriamente inepta, capaz de observar con ojos limpios y asombrados una forma de proceder que se ha instalado en la vida de una amplia mayoría de personas con naturalidad y sin visión crítica alguna. Dicho de otro modo: he llegado tarde a una fiesta, y al entrar, me ha parecido que los otros invitados se comportaban de una forma muy rara.

sábado, 24 de agosto de 2013

EL ORDEN DEL ROMPECABEZAS

Cuando en 1934 Francis Scott Fitzgerald publicó Suave es la noche, se cerraba un complicado proceso de ocho años de escritura, de dudas y rectificaciones, aderezado en el terreno personal por los problemas derivados del alcohol, las estrecheces económicas y el deterioro mental de su esposa, Zelda, diagnosticada de esquizofrenia. La novela apareció, además, en el peor momento posible: en un país hundido por la crisis económica, una historia que se abre con las brillantes y estrafalarias evoluciones de un grupo de millonarios en la Riviera Francesa parecía, cuando menos, una broma inoportuna y de dudoso gusto. La obra provocó, por tanto, indiferencia en el mejor de los casos, y cosechó también un considerable número de reseñas negativas. Su autor, que había triunfado tan joven con El gran Gatsby y que tenía en su mano todos los elementos para la felicidad, parecía condenado a no alcanzarla. Igual que Dick Diver, el personaje central de Suave es la noche.

lunes, 19 de agosto de 2013

EL OTRO ÁNGEL

En la iglesia de San Luis de los Franceses de Roma se encuentra la Capilla Contarelli, que debe su nombre a la italianización del apellido de un prelado francés que la adquirió en 1565. Este personaje sentía especial devoción por San Mateo, con cuyo nombre había sido bautizado, y quiso decorar la capilla con escenas de la vida de su patrón. Dicho proceso fue azaroso: el primer artista al que se le encomendó el trabajo murió sin iniciarlo siquiera; lo sustituyó otro pintor que se limitó a realizar los frescos de la bóveda. Finalmente, la tarea recayó en uno de los discípulos de este último, y gracias a él la Capilla Contarelli ha entrado definitivamente en la historia del Arte. Porque este discípulo al que el encargo llegó en tercera instancia era Michelangelo Merisi, más conocido como Caravaggio.

lunes, 12 de agosto de 2013

TRENES EN LA NOCHE

Hace unos días, escuché por la radio un programa en el que se pasaba revista a las capitales españolas en las que no quedaba ni una sola sala de cine. Para mi asombro y desaliento, comprobé que la lista no era precisamente breve. Esta noticia, en caso de haber llegado a mí unos años atrás, me habría parecido pura ciencia ficción. ¿Ciudades de considerable tamaño, de población abundante, bien dotadas de restaurantes, lugares de ocio, atractivos turísticos, zonas comerciales… y sin uno solo de esos maravillosos templos de la imaginación, el romance y la aventura? ¿Ciudadanos bien provistos de bancos, hipermercados, tiendas de ropa y de telefonía, y privados de la posibilidad de sentarse en un mágico espacio oscuro, frente a un muro iluminado que se abre a lo posible, lo improbable, lo deseado, lo temido, lo soñado? Seguramente, me habría echado a reír ante semejante perspectiva. Claro, que también Bradbury imaginó hace más de medio siglo un futuro en el que los bomberos se dedicaban a quemar libros. Y habría mucho que discutir sobre en qué sentido no literal acertó en su previsión.

lunes, 5 de agosto de 2013

LAS CARRETERAS DE LA NOSTALGIA

Terminé de leer hace unos días Reunión en el restaurante Nostalgia, de la autora estadounidense Anne Tyler, y llevo desde ese momento dándole vueltas a la idea de escribir en este blog una entrada sobre esta novela delicada y llena de matices, centrada en los afectos y desafectos de la vida familiar. Me parecía una tarea difícil: se trata de una obra sutil, en la que el lector bucea en las profundidades psicológicas y en las relaciones entre los cuatro protagonistas, y es difícil comentar nada que proporcione una idea ajustada sobre la sensibilidad y acierto con la que la autora reduce a cuatrocientas páginas los infinitos acontecimientos que jalonan la vida de un grupo humano a lo largo de varias décadas.

viernes, 2 de agosto de 2013

LOS CUADROS DE JULIO (2013)

Llevaba tiempo queriendo traer a esta sección a Modigliani, sin acertar a decidirme entre su larga serie de melancólicos, estilizados, personales retratos. La elección estuvo clara en cuanto me encontré frente a esta Pequeña niña de azul, pintada en 1918. Este cuadro posee la singular visión del mundo del artista, su capacidad para transformar a sus modelos en seres parecidos todos entre sí en su simplificación, en su carácter de ídolos que nos miran desde una realidad distinta a la nuestra, pero a la vez desprende un especial candor que lo hace irresistible para mí. Modigliani sustituye sus tradicionales colores terrosos por un azul limpio, ingenuo, infantil, que inunda el vestido y el fondo y parece emanar de la mirada de la protagonista. Por una vez, la contemplación de una de sus obras no nos produce tristeza o inquietud. La ingenuidad de esta niña que nos observa con su postura modosa de señorita bien educada se derrama por todas las esquinas del cuadro hasta alcanzarnos a nosotros, en nuestra posición de espectadores, y también al pintor, alejado en esta ocasión de sus turbias visiones de artista atormentado.

martes, 30 de julio de 2013

PRIMEROS PLANOS (III)

Tres colores: Azul inició en 1993 la trilogía sobre los ideales de la Revolución Francesa dirigida por el realizador polaco Krzysztof Kieslowski. Recuerdo el impacto que me causó en su estreno; esta película dedicada a la idea de la libertad esquiva las visiones sentimentales y facilonas sobre dicho concepto y se lanza de cabeza a explorar la condición de libre de aquel que está por completo privado de ataduras. Azul es la historia de una mujer que pasa de una situación aparentemente idílica a perderlo todo: en un accidente de tráfico mueren su marido y su hija, y al poco descubre que él sostenía una relación amorosa fuera del matrimonio. Por no conservar nada, ni siquiera tiene un recuerdo limpio del hombre con el que ha compartido su vida. El plano que traigo a esta sección es de los muchos impresionantes que componen la película y que exploran con intensidad el recorrido emocional del personaje. La protagonista, encarnada por Juliette Binoche, pasa su mano por la superficie rugosa de un muro de piedra, en un intento por hacer físico ese dolor inmenso que la bloquea. En una película en la que el elemento musical tiene un papel muy importante, este primer plano del rostro de la actriz y de su mano va acompañado únicamente por el ruido de la piel al frotarse contra la roca. Acostumbrados como estamos a que la música nos subraye los estados de ánimo de los personajes, nos sobrecogen de manera especial el sonido de las pisadas, el murmullo de las hojas que cubren el muro, el rasgar de los nudillos sobre las aristas de piedra, el gemido ahogado de la protagonista cuando consigue, por fin, dar salida a ese dolor que la sobrepasa.

domingo, 28 de julio de 2013

ALIANZAS

Boceto para teatro I es el título de una pieza breve del dramaturgo Samuel Beckett. Se trata de una obra estremecedora, brutal y contundente, a pesar de su corta duración, o quizá precisamente gracias a ella. Está protagonizada por una de esas peculiares parejas que pueblan el universo dramático de su autor, uno de esos dúos que desgranan su tortuosa relación de dependencia y poder en paisajes solitarios y desolados, mientras recuerdan sus días felices del pasado o esperan a un Godot que nunca llega. En esta ocasión, los dos personajes tienen carencias complementarias: uno es ciego y el otro es un inválido que se desplaza en un carrito que hace avanzar propulsándose con una vara. Serían de importante ayuda el uno para el otro si se decidiesen a colaborar. Pero esa es una alianza que, al igual que Godot, no llega nunca.

viernes, 19 de julio de 2013

LA ESQUINA DEL CUADRO (II)

En esta ocasión, empezaré por el detalle, dado que fue lo primero que conocí del cuadro al que voy a referirme. Mi encuentro con él sucedió hace unos meses, tal vez un año, no lo recuerdo bien; el lugar, las salas dedicadas al XIX del Museo del Prado. Esta colección de pintura decimonónica del Prado tiene para mí un fuerte valor sentimental. La recorrí muchas veces de jovencita, cuando estaba ubicada en el Casón del Buen Retiro, y la eché de menos luego durante los largos años en que aquellos cuadros tan queridos permanecieron guardados, en espera de su nuevo emplazamiento en el edificio de los Jerónimos. Cuando en octubre de 2009 volvieron a exponerse, acudí presurosa a saludarlos de nuevo. Desde entonces he regresado en numerosas ocasiones, generalmente a la salida de una exposición temporal. Supongo que en alguna de estas visitas he debido de encontrarme frente al cuadro que voy a comentar hoy. Curiosamente, no lo recuerdo. Tal vez no me hubiera llamado nunca la atención de no ser porque alguien se molestó en resaltar el detalle al que dedico esta entrada.

lunes, 15 de julio de 2013

VOCES AL PASAR

Hay dos elementos del mundo natural que producen efectos similares en mí: el mar y una noche estrellada. No me estoy refiriendo a efectos psicológicos, que supongo consustanciales a la condición humana; frente a semejantes despliegues de grandeza, la propia identidad pierde importancia y los problemas se diluyen en ese ámbito vasto, apabullante, de la bóveda celeste o del oleaje. Me refiero a una consecuencia física y elemental. Bajo un firmamento plagado de luces, frente a la sucesión incesante de las olas, siento irrefrenables deseos de tumbarme en el suelo.

sábado, 6 de julio de 2013

SIMPLEMENTE ESCRIBIR


Hace más de un año, incluí en este blog una sección titulada Los lectores de Kertész, por la que fueron desfilando algunas de las hermosas imágenes en las que el genial fotógrafo húngaro inmortalizó a personas de las más diversas edades y profesiones concentradas en la lectura. Ahora quiero traer aquí una serie similar de fotografías, las tomadas por el estadounidense Steve McCurry en sus múltiples viajes por el mundo, con frecuencia por zonas desfavorecidas y en conflicto, en las que se recoge a gentes de variada condición unidas por el mágico acto de escribir. La colección lleva el conciso título de Just write y es un emocionante homenaje a la escritura, esa tarea que, junto con su hermana la lectura, nos hace alcanzar el rango superior de humanidad.

jueves, 4 de julio de 2013

LOS CUADROS DE JUNIO (2013)

El siempre enigmático pintor belga René Magritte (1898-1967) realizó a comienzos de los años cincuenta una serie de tres cuadros bajo el título de El imperio de las luces. En ellos se explora el inquietante efecto de una farola encendida en medio de un paisaje sobre el que cae la noche. De las tres pinturas que componen el conjunto, esta es mi preferida y la única que se encuentra actualmente en el país natal del artista. En ella, al estudio de la iluminación y a la capacidad de sugerencia que todas comparten, se añade la presencia de la superficie de agua en la que se duplican los elementos centrales de esta escena simple y cotidiana que, sin embargo, tiene un enorme poder de sugerencia. Se trata de un perfecto ejemplo de cómo se puede producir desazón en el espectador sin utilizar ningún ingrediente extraordinario. Este cuadro de estilo preciso y realista parece extraído de un sueño o del mundo de nuestros miedos infantiles. Lo primero que llama nuestra atención al contemplarlo es, cómo no, el juego de luces y sombras: el círculo de claridad en torno a la farola, el fuerte contraste entre un cielo todavía azul y las sombras que se han aposentado a ras de suelo. Ese foco de luz solitario parece estar librando una heroica batalla, condenada de antemano al fracaso, contra las tinieblas que terminarán imponiendo su dominio. Con extraordinario pulso, el artista ha detenido para nosotros ese drama cotidiano de la derrota del día a manos de la noche. En ese mundo destinado a ser tragado por la oscuridad, la casa con dos ventanas encendidas y con ese vigía luminoso frente a la puerta se nos antoja un refugio donde estar a salvo de nuestros más ancestrales temores.

lunes, 1 de julio de 2013

POR AMOR DE LO QUE VUELA

En los últimos días de este curso que acaba de terminar, me he acordado muy a menudo de don Antonio Machado. No se trata de algo sorprendente en mí, ya que me sucede con cierta frecuencia. Es lo que tienen los grandes poetas: hablan de todo lo que nos afecta, lo grave y lo liviano, lo trascendente y lo banal, y sus palabras se nos vienen a la memoria a la primera de cambio. En esta ocasión, mientras corría yo por los pasillos de mi instituto o intentaba mantener el orden del aula en el inevitable maremágnum del final de curso, lo hacía con el runrún de unos versos de don Antonio resonando en el interior de mi cabeza. La causa no era un sentimiento de melancolía, ni una reflexión sobre lo cíclico o lo efímero de la existencia humana. ¿La responsable de mi constante evocación? Una plaga de moscas.

sábado, 29 de junio de 2013

LAS OREJAS DE CLÉO

Hace un par de días visité en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando la exposición Mariano Benlliure. El dominio de la materia. Lo hice apurando casi al límite las fechas, porque la exposición cerrará sus puertas mañana mismo, y las cincuenta piezas que la componen partirán en dirección a las tierras de su creador. Ha sido una suerte no perderme la oportunidad de contemplarlas, y una lástima no haber podido escribir antes esta entrada, por si mi entusiasmo llegara a tiempo de contagiar a alguien el deseo de conocerlas o revisarlas.
 

sábado, 22 de junio de 2013

LECTURAS DE LA PASADA PRIMAVERA (2013)

Lucas es un tipo de edad y profesión imprecisas, con una curiosa disponibilidad horaria y un amplio margen de maniobra para moverse de acá para allá. Es un individuo imprevisible, capaz de bajar en pijama a la calle con la intención de hacer una rápida incursión en la farmacia vecina y de ir luego encadenando acontecimientos inesperados que lo sitúan finalmente en una lejana parada de autobús, esperando con tan impropia indumentaria, pero con perfecta naturalidad, el medio de transporte que lo deposite de nuevo en la puerta de su casa. Es también juguetón y ciertamente gamberro: mala cosa es ir con él a un concierto y pretender que en tan refinado ambiente se calle sus impresiones más irreverentes y demoledoras. O verlo dirigir una conferencia a un auditorio erudito y lleno de fervor intelectual con el que jugará hasta hacerlo enloquecer. Con Lucas se ríe, se pasa vergüenza, se vive en perpetuo contacto con la sorpresa. Es un cronopio, más de quince años después de la publicación de Historias de cronopios y famas. Es el gran Julio Cortázar, en definitiva.

domingo, 16 de junio de 2013

CALZARSE EL VERANO

Por una estupenda casualidad del calendario, estoy releyendo estos días, para preparar la próxima reunión de mi club de lectores, esa hermosa evocación del verano como estación del año y como etapa de la vida que es El vino del estío de Ray Bradbury. Este libro llegó a mis manos por primera vez en otra primavera, pero no tan avanzada como ésta: cuando alzaba la vista de él para mirar por la ventana, descubría una luminosidad que iba creciendo poco a poco, pero si bajaba los ojos hacia mis pies, me los encontraba aún cubiertos por calzado de invierno, bien calentitos, a resguardo del frío y de las lluvias. Y no le demos vueltas: es incomparablemente mejor recorrer el periplo estival del vitalista e inquieto Douglas Spaulding, alter ego de su autor con doce años, cuando el verano está, definitivamente, llamando a nuestros cristales para que le abramos las ventanas.

domingo, 9 de junio de 2013

EL AUTOR DETRÁS DEL AUTOR

Acabo de oír en la radio que esta mañana, muy temprano, ha muerto Elías Querejeta. La noticia me ha entristecido mucho y me ha dado que pensar. Ante la desaparición de alguien, sólo caben dos posibilidades: recordar el contacto que mantuvimos con él si formó parte de nuestro entorno, o repasar las huellas que han dejado en nuestra vida su obra, sus palabras o su pensamiento, si se trata de alguien a quien nunca llegamos a conocer en persona. En el caso de Querejeta, en mi cerebro se han agolpado múltiples impresiones de este último tipo, y una sola, muy pequeña, del primero.

sábado, 8 de junio de 2013

MIS FOTÓGRAFOS (IV)


El estadounidense Steve McCurry (nacido en 1950), auténtico mago de la fotografía en color, ha recorrido las zonas más calientes del planeta dejando testimonio de las terribles consecuencias de la guerra sobre los seres humanos. En este caso, explora un frente de batalla más cotidiano pero igualmente devastador, el del hambre y la pobreza. Esta fotografía titulada Niña mendiga fue tomada en la India en 1993. Con estremecedora clarividencia, McCurry sitúa su objetivo en un ámbito al resguardo de las inclemencias y miserias del mundo exterior. Desde nuestra posición privilegiada, los espectadores de esta imagen llena de sabiduría observamos el dolor de los desfavorecidos, encarnado prodigiosamente en los ojos desmesurados del niño que clava en nosotros la mirada y en la mano de la muchacha, apoyada en el cristal. La violenta mancha de color del traje femenino es un aldabonazo en nuestra conciencia. Pero no nos engañemos: los problemas son ajenos y los vemos con un cierto desenfoque, tamizados por la cortina de agua; este coche que nos lleva arrancará y nos conducirá lejos, dejando atrás a los dos jóvenes mendigos, a merced de la lluvia.

miércoles, 5 de junio de 2013

MIRAR HACIA LO ALTO

Hace ya bastantes años, vi en el cine un cortometraje precioso sobre los seres inmóviles que observan los pasos de los madrileños desde las alturas, esos que los presurosos urbanitas nunca vemos en nuestro cotidiano deambular por la ciudad, ocupados como estamos en abrirnos camino entre coches, viandantes y dificultades cotidianas. Son criaturas aladas, dioses y aurigas que viven sobre los tejados de los edificios, que soportan a pie firme las inclemencias del invierno y el sol inmisericorde del verano de Madrid.

sábado, 1 de junio de 2013

LOS CUADROS DE MAYO (2013)


Bajo el sugerente título de Hacia la tierra desconocida, el pintor británico Edmund Blair Leighton (1852-1922) crea esta misteriosa escena que subyuga a primera vista al espectador, aunque éste tarde en captar su sentido completo. El delicado cromatismo, la virtuosa captación del agua, las elegantes actitudes de los personajes, la niebla que los envuelve, anulando cualquier referencia espacial, hacen de este lienzo un hermoso y evocador objeto de contemplación. La sobrecogedora silueta oscura de la mujer que llora en la orilla es una señal que nos obliga a indagar sobre el sentido de lo que está pasando: descubrimos así que el bello personaje alado sostiene entre sus brazos un bebé, el hijo, sin duda, de la mujer arrodillada en primer término. El río cuyas aguas se dispone a surcar la barca conducida por el enigmático encapuchado se nos revela así como el tránsito del pequeño hacia el más allá; el llanto del personaje femenino, el duelo por el hijo muerto. Leighton conjuga antiguas simbologías de ultratumba con una iconografía propia de su época, y crea una escena conmovedora, cuya emoción todo el mundo puede compartir. Lo antiguo, lo nuevo y lo de siempre, pasados por el tamiz de un artista de refinamiento extraordinario.

lunes, 27 de mayo de 2013

INFAMIAS

Uno de los libros más singulares de ese paradigma de lo sorprendente que fue Jorge Luis Borges lleva el título de Historia universal de la infamia. Con genial ironía, el maestro de narradores otorga tan ambiciosa denominación a una obra muy breve, que sobrepasa por poco las cien páginas. A mí es un título que con frecuencia me viene a la cabeza. En el día a día, cuando escucho las noticias, cuando llegan a mí experiencias o testimonios que me suscitan especial indignación, voy engrosando mentalmente ese muestrario borgiano de lo más despreciable de la humanidad. Leo, por ejemplo, sobre la utilización de un niño con uniforme escolar como terrorista suicida, y pienso de inmediato: “Esto, para la historia de la infamia de Borges”. Ni que decir tiene que ese repertorio de la infamia que habita en mi imaginación ocupa ya varios volúmenes.

martes, 21 de mayo de 2013

LA ESQUINA DEL CUADRO (I)

Mi propensión a fijarme en lo pequeño y anecdótico, la misma que me hace perderme frente a las abstracciones y los grandes temas de alcance universal, preside con frecuencia mis visitas a los museos. Me sucede que una obra de complicada concepción o enormes dimensiones es registrada en mi cerebro como aquella en la que aparece un detalle que me estremece o hace sonreír, me sobrecoge o me sorprende.  Recuerdo así, con más intensidad que el conjunto, la imagen de una mascota, un objeto cotidiano, una planta, una mano o un peinado que aparecen en la esquina del cuadro.

martes, 14 de mayo de 2013

PEQUEÑOS ESTUDIANTES

El fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado cuenta que en una ocasión estaba realizando un reportaje en Mozambique y, al verse completamente rodeado de niños, tuvo que inventar una treta para que le dejaran trabajar con tranquilidad: les propuso que se pusieran en fila para hacerles fotos a ellos solos y, de esta forma, podrían irse a jugar con la ilusión de haber conseguido ser protagonistas por unos instantes. Esta maniobra la fue repitiendo en todos los lugares a los que viajaba, y es el germen de una hermosa colección de retratos que lleva el título de Niños. Salgado no es el único que con frecuencia dirige su objetivo hacia los más jóvenes; todos los grandes de la fotografía lo han hecho en alguna ocasión. Reúno aquí algunas imágenes que me gustan especialmente, sin duda por cuestiones de deformación profesional. Son pequeños escolares inmortalizados en el momento de aprender, sentados en sus pupitres o en el suelo, armados con sus lápices y cuadernos, algunos en condiciones materiales muy duras, pero todos con la maravillosa mirada de curiosidad y expectación del que tiene aún el mundo entero por descubrir.

sábado, 11 de mayo de 2013

ESCRIBIR, REESCRIBIR

Recuerdo que cuando estudiaba aquel curso que respondía a las siglas ya casi olvidadas de COU, el profesor de literatura nos habló de la forma de escribir de Pío Baroja, comentando que éste abordaba sus novelas sin un plan previo, y que se dejaba llevar por el desarrollo de los acontecimientos que iban surgiendo de su imaginación. Con los años, me he dado cuenta de que aquel profesor de mis tiempos preuniversitarios era un docente nefasto, que se limitaba a dictar en clase unos apuntes extraídos tal cual de un libro de texto que no nos había pedido que compráramos para así tenernos entretenidos copiando durante toda la hora. Con todo, tuvo para mí el interés de ser el primero que me puso en contacto con la literatura del siglo XX, que para la joven lectora que yo era entonces fue una auténtica revelación. Gracias a sus palabras prestadas, nació en mí el impulso de leer a autores como Borges, que cambiaron mi vida. Y a menudo me acuerdo de él –injustamente- cuando acuden a mi memoria sus certeros y ajenos comentarios sobre literatos, como aquel en que explicaba que la narrativa de Baroja fluía sin ideas preconcebidas, libre e imprevisible, parecida, en fin, a la vida que intentaba reflejar.

jueves, 2 de mayo de 2013

LOS CUADROS DE ABRIL (2013)


La extraordinaria pintora estadounidense Mary Cassatt (1844-1926) se ha visto eclipsada por sus compañeros masculinos de generación, los impresionistas franceses, con los cuales compartió estilo, exposiciones y amistad. Nos ha dejado vivas y delicadas plasmaciones de la vida cotidiana de su época, en especial escenas protagonizadas por niños y mujeres, como esta titulada En el palco. El bullicioso ambiente de un teatro y el culto a la apariencia de las clases acomodadas encuentran una plasmación perfecta en esta obra de pinceladas sueltas y enérgicas. Lo primero que seduce en ella es la belleza del colorido, esa gama de tonos cálidos que reproduce la iluminación artificial del recinto y en medio de la cual resalta la palidez de la piel de las dos modelos. El siguiente elemento de interés es lo singular de la composición: el punto central de este universo abigarrado, poblado de personajes a los que tan sólo adivinamos pero cuyas voces y movimientos nos parece captar gracias a los pinceles de Cassatt, lo ocupa un objeto insignificante, el abanico de una de las jóvenes, apenas abocetado y abierto en todo su esplendor. La pintora elige como principal motivo el gesto concentrado y preciso de la muchacha que clava sus prismáticos en el foco de su atención, tal vez un artista sobre el escenario o el ocupante de un palco lejano. Lo pequeño, lo anecdótico, lo pasajero, se erigen en protagonistas, en esta celebración de lo instantáneo.

sábado, 6 de abril de 2013

CERRADO POR CREACIÓN

Una señal de fraternidad y de buen encuentro con los que nos rodean es recibir muestras de interés por los problemas e incertidumbres de nuestro día a día. Un simple: “¿Qué tal va tu garganta?” o “¿Te localizaron la avería del baño?” es como una lucecita en medio del complicado rompecabezas, de la carrera de obstáculos en que a veces se transforma el devenir cotidiano. Yo siento especial gratitud hacia las personas con buena memoria para recordar mis pequeños o grandes contratiempos (y buena voluntad para interesarse por ellos). Tengo la suerte de vivir rodeada por un buen puñado de ellas. Y desde hace cosa de año y medio, esas personas bienintencionadas se interesan una y otra vez no por la salud de un familiar ni por el estado de una reforma doméstica, sino por la novela que estoy escribiendo.

miércoles, 3 de abril de 2013

LOS CUADROS DE MARZO (2013)


El pintor italiano Giorgio Morandi (1890-1964) poseía la capacidad de otorgar trascendencia a los elementos más sencillos. A lo largo de su carrera creó innumerables obras en las que exploró con exquisitez la simplicidad de líneas de objetos cotidianos organizados en composiciones limpias, cuidadas, de suaves colores. Contemplar sus cuadros supone emprender un viaje hacia la esencia de las cosas. En esta Naturaleza muerta, seis recipientes de variadas formas se exponen plácidamente a nuestra mirada en pulcra formación, como listos para pasar revista. Nuestros ojos se recrean en el contraste entre sus diseños, el cuerpo esbelto, la base ancha, el cuello alargado, el asa, la tapadera cónica. Las gradaciones de color son tan sutiles que apenas apreciamos un salto entre uno y otro: los blancos, los verdes claros, el azul pálido, el marrón, se amalgaman hasta formar una sola impresión cromática. Los componentes de este grupo inanimado  contrastan y hacen juego, se contraponen y armonizan con extraordinaria delicadeza. A pesar de su título, a mí esta Naturaleza muerta me parece llena de vida; es como una foto de familia, en la que seis personajes diversos pero unidos por una raíz común nos observan desde el lienzo, detenidos para siempre en la inmovilidad de lo eterno.

viernes, 29 de marzo de 2013

OTROS VIAJES

Dado que circunstancias de la vida no me han permitido viajar esta Semana Santa, me voy a dar al menos el lujo de dedicar esta entrada de hoy al tema de los viajes. De unos muy concretos, de los que llevo siendo testigo –y en cierta medida participante- desde hará cosa de un mes. No se trata de viajes al uso; no se puede hablar de ellos con las amistades, esgrimiendo adminículos electrónicos repletos de imágenes de recuerdo. Pero tienen la enorme ventaja de que pueden suceder en el momento más inesperado y no requieren aparatosos equipajes ni un sólido soporte económico, aunque sí una minuciosa, precisa, demorada preparación. Ese es precisamente su encanto.

domingo, 24 de marzo de 2013

PRIMEROS PLANOS (II)

Al realizar esta selección de mis primeros planos favoritos, con frecuencia me ha asaltado el recuerdo de películas rodadas en la década de los ochenta. Creo que no hay que buscar demasiado para encontrar la razón de esta preferencia: lo que uno ve en esos años a caballo entre la adolescencia y la juventud se graba en la memoria con especial intensidad. Así me sucedió en el caso de La mujer del teniente francés, película británica dirigida en 1981 por Karel Reisz y que adapta al cine la novela homónima de John Fowles. Guardo un recuerdo preciso de muchas de sus imágenes, especialmente del fragmento que aquí incluyo. En él, vemos cómo el protagonista masculino descubre en el muelle azotado por el oleaje a una desconocida que contempla el mar desde un lugar peligroso y se acerca a ella para pedirle que busque refugio. Él es un perfecto caballero victoriano; ella, una mujer repudiada por todos a causa de su escandalosa relación con un oficial francés. El intercambio de miradas entre ambos marca el inicio de una relación tan tempestuosa como esa naturaleza embravecida que los envuelve. Nunca Meryl Streep ha estado tan fascinante. Lo que el espectador lee en los ojos de Jeremy Irons es algo tan evidente pero tan difícil de expresar como el nacimiento de una pasión sin fisuras. Romanticismo del bueno, con mayúscula.

martes, 19 de marzo de 2013

LECTURAS DEL PASADO INVIERNO (2013)

Estamos, cómo no, en el Barrio de Gracia de Barcelona. La historia sucedió “hace muchos años, cuando la ciudad era menos verosímil que ahora, pero más real”, escribe el autor. De un portal emerge la exuberante figura de Victoria, antigua enfermera y actual masajista, que en un alarde de desesperación se tumba atravesada en las vías del tranvía. Se organiza un escándalo en la calle: acuden vecinos y viandantes, que intentan persuadir a la alterada mujer de que abandone su propósito. Todo es inútil. No valen palabras ni violencia física. Victoria, Vicky, la señora Mir, como es conocida por los que tienen distinto grado de intimidad con ella, no ceja en su empeño. La escena sería terrible de no ser porque la pertinaz suicida se ha tumbado sobre los restos del raíl de un antiguo tranvía que hace años que no pasa por el barrio. Aun así, la situación no nos parece divertida del todo; presentimos algo infinitamente triste bajo la férrea determinación del personaje de esperar una muerte imposible. Así comienza Caligrafía de los sueños, la última novela de Juan Marsé. Como siempre en su narrativa, nos situamos en un mundo abigarrado, lleno de humanidad, en el que la sonrisa se nos congela constantemente para dejar lugar a un poso de amargura.

viernes, 15 de marzo de 2013

DE AMOR Y DE CULPA

Mencionar El Decamerón supone sin duda traer a la mente de la mayoría la evocación de un repertorio de anécdotas picantes, un desfile de enredos amorosos y adulterios protagonizado por mujeres disipadas, maridos cornudos y clérigos astutos. La obra de Giovanni Boccaccio contiene, sin embargo –como le sucede a su hermana británica, Los cuentos de Canterbury de Chaucer- historias que se apartan del terreno de lo divertido y procaz para adentrarse decididamente en el de la tragedia. Sucede esto de forma especial en la cuarta de las jornadas, aquella en que los protagonistas, aislados por una terrible epidemia de peste en Florencia, deciden entretenerse contando relatos que tengan como centro el amor con final trágico. Uno de ellos se titula Lisabetta y su maceta de albahaca y trata con singular intensidad los temas de la pérdida del ser amado, el dolor y la culpa.

jueves, 7 de marzo de 2013

NIÑOS DE VERDAD

Hace unos días, un lector me dejaba un comentario en la entrada titulada La bondad de los desconocidos; en él reflexionaba sobre lo que daba en llamar “el niño de verdad”: el niño sin nombre que corretea por las calles, sin lastres materiales, despreocupado de acumular, indiferente a ese gigante que amenaza su porvenir bajo el apelativo enorme y apabullante de “Dinero”. Un niño en franca amenaza de extinción en nuestro mundo urbano, esa implacable maquinaria de ansiar, lograr, atesorar, despilfarrar, en la que vivimos inmersos. Las palabras de este lector anónimo han estado durante varios días haciendo eco en mi cerebro, y me han remitido a reflexiones que me asaltan con cierta frecuencia.

domingo, 3 de marzo de 2013

LOS CUADROS DE FEBRERO (2013)

La búsqueda en la red trae de vez en cuando la recompensa de descubrir auténticos tesoros debidos a los pinceles de completos desconocidos. Es el caso del pintor alemán Alois Erdtelt (1851—1911), artista del que no he podido encontrar otra referencia biográfica que sus fechas de nacimiento y muerte, y que es el autor de esta Cabeza de muchacha, prodigio de elegancia y captación psicológica. Con la sobriedad y eficacia de los clásicos, Erdtelt reduce al mínimo su gama cromática y concentra el foco de luz en el rostro de su modelo para hacerlo emerger de la oscuridad circundante. No hay entorno para este personaje, cuya indumentaria queda reducida al cuello claro de una vestimenta que no vemos. Con semejante economía de medios, el autor  logra el milagro de hacernos sentir que del lienzo surge no tanto un cuerpo real de carne y hueso, sino las profundidades del alma humana. La mirada triste y ensimismada de esta muchacha es de las que desafían las leyes físicas; cómo conformarse con la explicación de que lo que tenemos frente a nosotros es tan sólo una combinación de pigmentos sobre una tela.

jueves, 28 de febrero de 2013

PEQUEÑAS HAZAÑAS COTIDIANAS

En alguna otra entrada de este blog he comentado mi curiosa inclinación a meditar en los supermercados. Es uno de los ámbitos cotidianos que me ofrece más motivos para la reflexión: las personas aisladas o en pequeños grupos, deambulando concentradas entre las estanterías y rimeros de productos, seleccionando lo adecuado para la subsistencia de los próximos días. Las expresiones de cansancio, las discusiones de pareja, las broncas a pequeños revoltosos, los gestos mínimos, que tan significativos resultan, de arañar la calderilla de un monedero o revisar hasta la extenuación la nota con los precios. La espera en la cola de las cajas, mientras el comprador que nos precede despliega sin pudor sobre la cinta transportadora una serie de elementos que nos dicen mucho sobre su intimidad y su vida familiar. Observando con atención, podemos deducir por lo que adquiere si ese desconocido vive solo o acompañado, si tiene niños o mascotas, si entre sus aficiones está el darse a la bebida o atiborrarse de dulces, si es un fanático de la comida ligera y los productos macrobióticos, hipocalóricos y esdrújulos que abarrotan nuestras estanterías de consumidores modernos. La existencia entera, con sus problemas, sus placeres y dificultades, parece estar encerrada entre los muros de ese habitual de nuestras vidas que es el supermercado.

sábado, 23 de febrero de 2013

LA MIRADA DEL OTRO


Hace unos días terminé de leer Siempre hemos vivido en el castillo, de la autora estadounidense, para mí hasta ese momento desconocida, Shirley Jackson. Se trata de una novela que consigue sumergir al lector en un mundo aparte, el de la narradora-protagonista, la joven de buena familia Mary Katherine Blackwood (Merricat, para los más cercanos), que cuenta su día a día como en realidad lo hacemos todos ante nosotros mismos y los demás: percibiendo el mundo desde una perspectiva sesgada, revelando sólo lo que le interesa, buscando la justificación de sus actos. Lo que tiene de especial esta historia es que la perspectiva adoptada es la de un ser con una psicología realmente peculiar, con lo que este viaje hacia la vida cotidiana de una familia acomodada de la América rural se convierte en una alucinante incursión en los dominios de la locura, la soledad y la muerte.

jueves, 14 de febrero de 2013

DE NUEVO YEATS

Cuando empecé a dar clases, hace ya mucho más tiempo de lo que me gustaría, trabajé durante un par de años en varias academias como profesora de español para extranjeros. Entre todos los alumnos a los que tuve oportunidad de conocer –y los hubo de muy variadas condiciones y nacionalidades-, recuerdo especialmente a un grupo de militares de países de la OTAN que estaban destinados en Madrid y a los que debo una de las más gratificantes experiencias de mi carrera docente. Aquellos hombres cultos, atentos y divertidos se encargaron de dinamitar todos los prejuicios con los que atravesé el primer día las duras medidas de seguridad de las instalaciones del ejército donde se impartían las clases.

jueves, 7 de febrero de 2013

OTRO MILAGRO DE LA PRIMAVERA

Corre la primavera de 1912. En uno de sus paseos por Soria, don Antonio Machado contempla una imagen que le llama la atención y a la que él sabe dotar de extraordinaria trascendencia, como sólo son capaces de hacerlo los elegidos de las musas. Se trata de un árbol seco y aparentemente destinado al hacha de un leñador, pero que, en un alarde de apego a la vida y de celebración de la naciente primavera, todavía es capaz de producir un puñado de hojas verdes. La contemplación del viejo coloso que se resiste a morir remueve algo muy profundo en el interior del poeta y da origen a una de sus composiciones más celebradas, la titulada A un olmo seco. Los tres versos finales se encuentran entre los más gloriosos de nuestras letras. Tras describir el profundo contraste entre la decadencia general del árbol y sus pequeños síntomas de renovación, el poeta evoca a su esposa enferma, la jovencísima Leonor, aquejada de tuberculosis, y dice con estremecedora concisión:

sábado, 2 de febrero de 2013

LOS CUADROS DE ENERO (2013)


Con indudable influencia de los pintores simbolistas, la artista contemporánea argentina Sol Halabi crea escenas oscuras, difusas, inquietantes, en las que figuras casi siempre infantiles o femeninas se desenvuelven en un mundo a medio camino entre la vigilia y los sueños. En este Sueño de Gustave, el personaje envuelto sobre sí mismo en posición fetal clava sus ojos en nosotros y parece invitarnos a bucear en nuestro yo más oculto, en el pasado remoto, en las pulsiones íntimas que no siempre sabemos reconocer. El azul intenso y acariciador del fondo nos remite al cielo nocturno o quizá a las profundidades marinas; en definitiva, a un ámbito solitario y silencioso, en el que el protagonista de la escena parece estar suspendido o flotar con placidez extraordinaria. La autora se confiesa enormemente interesada por lo que Jung escribió sobre el poder del inconsciente y cómo este rebasa las barreras de lo individual y nos une al resto de los seres humanos. A ese Gustave está tal vez dedicado el título de la obra, aunque cabría leer entre líneas un homenaje a otro personaje de idéntico nombre, el maestro Gustave Klimt.

lunes, 28 de enero de 2013

CUADROS QUE DE NIÑA ME GUSTABAN

En aquellos tiempos hoy inconcebibles previos a la revolución digital, los amantes del arte dedicábamos mucho tiempo y esfuerzo a rastrear en libros y revistas en busca de reproducciones de las obras de las que queríamos conservar un recuerdo. Cada vez que visitábamos un museo o exposición, asaltábamos a la salida los expositores de postales o, si lo visto había sido globalmente de nuestro agrado, adquiríamos –a veces con gran esfuerzo económico- el catálogo correspondiente.

domingo, 20 de enero de 2013

PEQUEÑAS COSAS CON IMPORTANCIA

Lo bueno de esta costumbre humana de dividir el tiempo en periodos es que el calendario impone un orden en esa tendencia tan nuestra de hacer balance, y nos da además la impresión de que, si las cosas no han venido bien dadas, el siguiente plazo que nos disponemos a abordar –sea año, semana, mes o curso- pertenece a una clase distinta y va a ser necesariamente otra historia. Yo suelo dar un repasito mental los fines de semana a lo más llamativo de los días precedentes. Y en este caso me he encontrado con una semana tranquila, marcada por dos acontecimientos sin mayor trascendencia que, sin embargo, tienen el poder de darme una buena porción de eso tan esquivo que llamamos felicidad.

lunes, 14 de enero de 2013

LA BONDAD DE LOS DESCONOCIDOS

Hace unos días, el comentario de una lectora habitual de este blog me hizo recordar la escena final de la obra de Tennesse Williams Un tranvía llamado deseo. Todos guardamos en la retina un recuerdo muy preciso de ella gracias a la versión cinematográfica realizada por Elia Kazan en 1951. En el estremecedor desenlace, Blance DuBois, el personaje interpretado por Vivien Leigh, ha visto derrumbarse todo su mundo y se ha refugiado en la locura. Unos empleados de un hospital psiquiátrico acuden a la casa donde se encuentra para trasladarla a la que será su nueva residencia. Por un momento, parece que van a emplear la fuerza, pero un doctor tiene la feliz idea de acercarse a ella haciendo un alarde de caballerosidad y galantería. Blanche, inmediatamente, se deja seducir por los suaves modales del que para ella es un completo extraño y decide confiarle su destino. Antes de salir de escena en su compañía, pronuncia una frase enternecedora: “Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos”.

martes, 8 de enero de 2013

MIS FOTÓGRAFOS (III)

El fotógrafo estadounidense Saul Leiter (nacido en 1923) comenzó a finales de la década de los cuarenta a tomar fotografías en color que durante mucho tiempo mantuvo inéditas. En ellas retrata entornos urbanos con fina sensibilidad de pintor y una gama cromática de extraordinaria delicadeza. Es el caso de este Café, París fotografiado en 1959. Con frecuencia, Leiter se deja llevar por su fascinación por los espejos y cristales para crear ambientes de voluntaria ambigüedad: es un reto localizar en esta imagen el punto exacto en que se ubica la cristalera que separa el interior del local de la calle; hay todo un juego de reflejos que despistan al espectador y proporcionan lecturas diferentes. El brazo masculino que aparece junto a la mujer que escribe, ¿pertenece a alguien sentado dentro o fuera del café, a este lado o al otro del cristal?  Atención a la maravilla de la gradación de enfoques, que va desde la nitidez perfecta del sifón metálico de encima de la mesa hasta el difuminado de las figuras que se pierden en la distancia. Y qué decir de las cabelleras rojas de los dos personajes femeninos. Toda la historia de la pintura está contenida en esta fotografía compleja y sugerente.

domingo, 6 de enero de 2013

UN VILLANCICO INESPERADO

Me encantan las ocasiones en que la vida nos presenta estímulos que nos impactan o conmueven, y con el paso del tiempo vuelve a lanzarnos un cabo al que agarrarnos para completar aquello que captó nuestro interés de manera tan intensa. Esa sensación de que los elementos que componen nuestra existencia se entrelazan, de que hay múltiples correspondencias que debemos estar muy atentos para detectar y de que la realidad se hace eco a sí misma constantemente, me parece el más apasionante de los juegos. Libros remiten a libros, una sinfonía contiene las notas de una canción muy querida, un poema recoge las palabras que nos dijo alguien ya ausente, el mismo rostro aparece en dos cuadros pintados con siglos de distancia.

sábado, 5 de enero de 2013

ESTE SOL DE LA INFANCIA

A la muerte de Antonio Machado en su breve exilio en Francia, apareció en su bolsillo un papel con el último de sus versos: “Estos días azules y este sol de la infancia…”. Nunca sabremos lo que el gran poeta nos habría dicho de continuar la composición, pero como todo lo que el lector se ve obligado a completar por su cuenta, es un verso con una enorme capacidad de sugerencia. A mí me habla de los días perdidos y de la extraordinaria calidad que tienen en el recuerdo: el sol no luce igual en el presente que en esas imágenes de infancia atesoradas en la memoria. Tampoco son iguales los olores, el sabor de los dulces, ni el frescor del agua, ni el ruido de las olas, ni las tonalidades del cielo.

miércoles, 2 de enero de 2013

LOS CUADROS DE DICIEMBRE (2012)


Eero Järnefeld (1863-1937) es un pintor finlandés poco conocido en nuestro país que se dedicó, con impecable técnica realista, a reflejar los paisajes y los problemas sociales de su tierra. En este cuadro, titulado Botella de vino francés, nos introduce en el interior de una humilde taberna. Muchos siglos de historia de la pintura están contenidos en el hábil juego de iluminación de la escena: la intensa claridad que atraviesa el escaparate, la distinta incidencia de la luz sobre las variadas superficies (mostrador metálico, mesa de mármol, objetos de cristal), el contraluz en el que se recorta la figura del hombre de pie, que oculta entre las manos la claridad de una cerilla, el rostro a medias sombrío y a medias iluminado del hombre sentado, el resplandor rojo de la tela que cubre la escalera de caracol. Pero este juego de destrezas no se queda en un simple alarde formal gracias a la mirada triste, intensamente humana, que el hombre junto a la mesa clava en el espectador. Nos gustaría saber qué hay detrás de esa expresión seria y cansada, aunque sospechamos que nada que el tiempo y las dificultades diarias que todos conocemos no puedan explicar.

martes, 1 de enero de 2013

PRIMEROS PLANOS (I)

Cuando me propuse crear esta sección de primeros planos de cine, este fue el que inmediatamente acudió a mi cabeza. Hace ya varias décadas que lo contemplé por primera vez y no he podido olvidarlo. En el año 1980, el director estadounidense David Lynch saltó a la fama con El hombre elefante, recreación de la historia de un personaje real afectado por una terrible deformidad. Esta es la escena en que el espectador puede ver por primera vez al personaje que da nombre a la película. Y no cabe una presentación más trágica: entramos en contacto con él en el momento en que está siendo exhibido como una atracción de feria. Con extraordinario tacto, Lynch lo expone apenas a nuestra vista y en seguida se centra en la impresión que el espectáculo causa en un médico que ha acudido guiado por el interés científico, papel interpretado por Anthony Hopkins. Es un primer plano impresionante. El espanto y la compasión frente a la desgracia ajena se reflejan en los ojos del gran actor con inigualable intensidad. La banda sonora y la preciosa fotografía en blanco y negro hacen el resto. Con gran instinto cinematográfico, Lynch comprende que es mucho más eficaz sugerir que mostrar.