sábado, 25 de agosto de 2012

LOS CUARTOS INTERIORES

Como todas las historias que tratan sobre los anhelos y esperanzas de los seres humanos, El corazón es un cazador solitario, de la escritora estadounidense Carson McCullers, es una novela sumamente triste. Pero eso no le impide ser a la vez un libro reconfortante para el lector, que en la amplia galería de personajes que desean, hacen planes, especulan sobre el futuro y fantasean, encuentra siempre uno en el que reconocer sus propias expectativas vitales.

lunes, 20 de agosto de 2012

ROSTROS

A comienzos de este mes, la revista cultural Flavorwire colgó en su página web un vídeo que responde al sugerente título de Rostros: 105 de los más bellos primeros planos del cine. El vídeo se abre con una escena de Sunset Boulevard, la impresionante película de Billy Wilder sobre el ocaso de una estrella del cine mudo. En dicha escena, la vieja gloria en decadencia encarnada por Gloria Swanson está proyectando para su acompañante (un joven William Holden) una de las películas que interpretó cuando era una gran figura del celuloide. Las palabras que pronuncia la actriz son un encendido elogio del cine mudo: “Aún es hermoso, ¿verdad? Y sin diálogo. No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros”.

lunes, 13 de agosto de 2012

DETALLES

Es curioso comprobar que las exposiciones temporales sirven no solo para lo evidente, que es acercar al visitante obras de arte procedentes de lugares lejanos, con frecuencia totalmente fuera de su alcance. Ocurre que en dichas exposiciones se incluyen también cuadros o esculturas de los fondos del museo organizador. Más de una vez he oído quejas al respecto: “Pero si esto ya lo he visto…” “Si este cuadro está en…” Yo, si es que en alguna ocasión lo he hecho, no volveré a quejarme. Porque la experiencia me demuestra que cuando un cuadro sale a recibir a sus invitados venidos de lejanas tierras y, como buen anfitrión, abandona su emplazamiento habitual para mezclarse con ellos, ofrece una perspectiva distinta al que lo contempla, por más que este lo conozca sobradamente. Y es que muchas veces no vemos lo que estamos hartos de mirar.

viernes, 10 de agosto de 2012

CALOR

Supongo –espero, también- que hasta el próximo verano no volveremos a sufrir por estos pagos un día tan caluroso como el de hoy. Las altas temperaturas invaden las conversaciones en ascensores y supermercados y proporcionan amplio material de relleno para los telediarios. Son inevitables las entrevistas callejeras en las que los ciudadanos de a pie alcanzan su momento de gloria manifestando su asombro o su resignación ante las condiciones atmosféricas, así como las intervenciones de expertos en la materia –ignoro cuál- que nos asesoran sobre el modo de sobrevivir cuando se alcanzan los cuarenta grados. Lo confieso: yo las altas temperaturas las encaro con escasa paciencia. Siempre echo la culpa a un ancestro anglosajón del que apenas tengo otra noticia que su nombre de esta escasa resistencia mía a las contingencias veraniegas. Pero este año, para aguantar el mal trance, se me ha ocurrido echar mano de la literatura.

domingo, 5 de agosto de 2012

FUTUROS ESCRITORES (II)


Adeline Virginia Stephen, la que con el paso del tiempo se convertiría en la escritora Virginia Woolf, es en el año 1884 una muñeca de cara redonda que posa sentada en el regazo de su madre, la elegante Julia Prinsep Jackson, cuya delicada presencia podemos reconocer en los cuadros de los pintores prerrafaelistas a los que sirvió como modelo. Esta entrañable fotografía sobrecoge por lo que tiene de presagio: el espectador reconoce en el acto en el rostro de la madre las facciones que alcanzará la hija en la edad adulta, cuando su torturado mundo interior la lleve a suicidarse hundiéndose en las aguas de un río igual que se sumergió previamente en su propia tristeza.

jueves, 2 de agosto de 2012

LOS CUADROS DE JULIO (2012)

Las obras aparentemente menores de los grandes genios esconden con frecuencia tesoros de sabiduría. Al final de su vida, exiliado en Burdeos, Francisco de Goya dibuja este anciano que camina con dificultad apoyado en dos bastones y le otorga un título conciso e impresionante: Aún aprendo. Con soltura de maestro, el pintor hace emerger la figura venerable de una briosa mancha oscura, traza sus abundantes barbas de profeta, crea sus manos nudosas, dibuja el vacilante avance de la pierna que ya no sostiene al cuerpo como debería. A pesar de su decadencia física –o precisamente gracias a ella- este anciano entrañable nos da una lección de vida que es imposible de olvidar. Cada segundo es valioso; cada momento de la existencia se puede aprovechar para la maravillosa tarea de descubrir lo que se nos brinda, para evolucionar a mejor, para aprender. En los momentos de cansancio o de desánimo, recomiendo mirar a los ojos a este personaje de firmeza inquebrantable, trasunto del pintor que en todo momento estuvo dispuesto a explorar caminos nuevos. Es lo que tienen los grandes maestros: siempre, hasta el final, tienen algo que enseñarnos.