domingo, 27 de mayo de 2012

LAS CÁRCELES DEL ALMA

Giovanni Battista Piranesi era un individuo curioso. Fue arquitecto, grabador,  diseñador y estudioso de la antigüedad clásica. Según consta en su biografía, vivió en la Italia del siglo XVIII, pero en el fondo de su corazón se sentía habitante de una Roma a medio camino entre la histórica y la inventada por su fecunda fantasía. Era un tipo inspirado y excéntrico, original y visionario. Dibujó edificios hasta la extenuación, pero cosechó escaso éxito como arquitecto: fueron muy pocos los que se atrevieron a encomendarle la puesta en práctica de uno de sus arriesgados proyectos. Como todos los artistas al margen de la norma, tal vez resultara exasperante para los que convivieron o trabajaron con él, pero su figura encierra un singular atractivo para el que se pasea en un museo frente a sus creaciones.

sábado, 19 de mayo de 2012

LOS VIEJOS DIOSES

En los últimos tiempos, me acuerdo a menudo de una película de los años 80 que recreaba el mito de Perseo con encantadores efectos especiales de factura artesanal. Si digo que se titulaba Furia de titanes, corro el riesgo de que quien me lea evoque de inmediato una costosísima y reciente producción sobre el mismo tema mitológico. Pero no: yo me estoy refiriendo a la película original, que tiene tres décadas y un aire aún más antiguo, porque fue la última en la que el mago de la animación Ray Harryhausen desplegó sus fantásticas criaturas por el sencillo y laborioso método de irlas fotografiando en posturas sucesivas fotograma a fotograma.

sábado, 12 de mayo de 2012

FUTUROS ESCRITORES (I)

Qué tentador, mirar a los ojos de uno de los grandes de la escritura cuando todavía está en el comienzo de su vida e intentar reconocer en su mirada, en su gesto, en su actitud, los rasgos de su futura personalidad. Buscar al poeta, al novelista, al dramaturgo; al innovador, al perfeccionista, al romántico, al extravagante; al creador de tramas fabulosas, al padre de personajes que nos emocionarán. Al autor que nos estremecerá con sus historias, al que nos mantendrá pegado a sus páginas, aplazando cualquier otra actividad para después de la lectura. ¿Qué hay de él o de ella en esa pequeña criatura que va al colegio, que se aferra a su madre, que tiene las lágrimas fáciles, que mira a la cámara con sonrisa ingenua o con tímido recelo? ¿Qué presagios encontramos en estos rostros infantiles de los futuros escritores?

martes, 8 de mayo de 2012

EL OTRO TITULAR

Llevo varios días leyendo titulares de periódicos que me producen especial desazón. La banca segregará voluntariamente los activos tóxicos… El Fondo Monetario Internacional pide diagnóstico integral de activos tóxicos de banca española… Rechazo a la creación de un “banco malo” para absorber los activos tóxicos... Extraños términos estos que nos acechan en los últimos tiempos en los telediarios, en la radio, en la prensa. Expresiones con reminiscencias de riesgo ecológico, de envenenamiento, de peligro natural. Activos tóxicos. El lector de a pie, el que escucha la radio o mira la televisión, se siente de inmediato amenazado en su integridad física.

miércoles, 2 de mayo de 2012

LOS CUADROS DE ABRIL (2012)

Los cuadros inacabados permiten apreciar el milagro de la creación pictórica. Es el caso de La costurera, de Diego Velázquez, fechada en torno a 1640: del lienzo sin apenas tratar surge mágicamente la figura de la mujer inclinada sobre su labor; podemos distinguir los arrepentimientos del pintor a la hora de trazar la línea de sus hombros, las manos aún sin delinear del todo y el esbozo de un collar en torno al cuello femenino. Y, en medio de ese mundo de indefinición, el prodigio de la cabeza que emerge, terminada y perfecta, en su apacible actitud de trabajo. Tenemos ante nosotros todas las etapas de la vida de un cuadro: desde el puro lienzo hasta el acabado final. Los estudiosos discuten la atribución de esta obra al maestro Velázquez. A mí lo que me sorprende y maravilla es la capacidad de crear algo tan grande y hermoso con un tema pequeño, con un momento sin importancia que el tiempo se habría tragado de no haber estado allí el artista para otorgarle trascendencia.