sábado, 31 de diciembre de 2011

DÍAS POR VENIR

Hay acciones cotidianas que esconden un fondo de una trascendencia insospechada. Como comprar un calendario.

Rindámonos a la evidencia: es necesario hacerlo. Sin él, llega el nuevo año y uno se siente perdido, sin saber en qué día vive. Hay que armarse de valor, entrar en la tienda y elegir entre los modelos disponibles. Es más fácil si uno se entretiene con los pequeños detalles. Como preocuparse de que se amolde al espacio con el que se cuenta en la mesa de despacho, o en la pared junto al ordenador, o en el cuarto del niño, que siempre se olvida de las fechas de exámenes y de los cumpleaños de los padrinos. O procurar que sea lo más práctico posible, con los días festivos señalados en rojo, con un amplio espacio para apuntar citas con el dentista y plazos de Hacienda. O que le alegre a uno la monótona sucesión de sus días con imágenes de lugares exóticos o tiernos animalitos.

martes, 27 de diciembre de 2011

LOS MIL MATICES DEL BLANCO

En su genial obra de teatro Arte, la dramaturga Yasmina Reza utiliza un cuadro completamente blanco como detonante de la crisis que está a punto de romper la amistad de años que une a los tres protagonistas. Yo no llego a los extremos de uno de ellos, que se gasta una cifra importante de dinero en adquirir un lienzo inmaculado que le fascina con su riqueza de matices, pero sí he de decir que este es un color que me atrae especialmente cuando aparece en un cuadro. Y, como decía el personaje de Yasmina Reza para defender su compra, lo que nos parece blanco a secas en realidad no lo es del todo. Probablemente tenía razón cuando afirmaba, ante los que se reían de su ingenuidad o se enfadaban por su imprudencia, que el cuadro en el que se había gastado una fortuna no era completamente blanco: había muchos matices en él.

viernes, 23 de diciembre de 2011

LO QUE EL BLOG REVELA

Hoy hace un año, me asomé tímidamente a un par de páginas web que ofrecen herramientas para que cualquiera, hasta el más profano en la materia (así lo aseguran en su publicidad) sea capaz de crear un blog donde verter sus opiniones, creaciones e ideas. Me asomé con cierto recelo y con la resignada certeza de que hacer efectiva semejante empresa, a la que llevaba bastante tiempo dándole vueltas, iba a ocuparme buena parte de las vacaciones de Navidad. No recuerdo a qué hora me senté frente al ordenador y empecé a trastear entre plantillas y formatos variados. Lo que sí puedo afirmar, porque tengo constancia de ello, es que a las diez y pocos minutos de la noche del 23 de diciembre de 2010, el esqueleto de este blog estaba creado y ya se había publicado en él la primera entrada, la titulada Bienvenidos. No cabía duda: la publicidad no era engañosa. Crear un blog, al menos en su aspecto formal, es fácil. Luego viene la segunda parte: dotarlo de contenido.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

LECTURAS DEL PASADO OTOÑO

Leo en la página web del Ministerio de Fomento que el inicio astronómico del invierno de 2011 en el hemisferio norte se producirá el 22 de diciembre a las 6:30, hora oficial peninsular. Va a ser, al parecer, el invierno más corto desde hace algunos siglos: durará exactamente 88 días y 23 horas. Me pregunto cuántas lecturas cabrán en ese periodo de tiempo. De momento, hago recuento de las que han tenido cabida en este otoño –no sé si especialmente largo o breve- que está a punto de acabar. En mi percepción subjetiva y acientífica, llevo varias mañanas rascando el hielo del parabrisas del coche y sintiendo al abandonar el portal un frío vivificador que me despierta de inmediato. Para mí, el invierno lleva ya unos días entre nosotros.                                 

sábado, 10 de diciembre de 2011

EL LADO DEL ÁNGEL

Hace dos semanas, tuve al fin la oportunidad de visitar los Grecos que se exhiben en el Hospital de la Caridad de Illescas. Estaba contemplando uno de ellos, abstraída en esa sensación que consigue crear siempre este pintor de estar abriendo una ventana hacia una realidad diferente, cuando me llegó, como amortiguada por la distancia, la voz de la guía. “Esta es la única Anunciación en que la Virgen y el ángel aparecen colocados de esa forma, ella a la derecha y él a la izquierda”. El comentario, que sin duda estaba incompleto, me sacó de mi contemplación y me desconcertó mucho. ¿La única Anunciación con la Virgen a la derecha y el ángel a la izquierda del cuadro? No me parecía posible.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

GATOS Y ESCRITORES (III)


La pasión por los gatos es una constante en la vida y la obra de la escritora italiana Elsa Morante. Los hizo aparecer en sus novelas y les dedicó poemas, especialmente a Álvaro, su minino favorito. El amor por los animales en general, como encarnación de la inocencia y la indefensión, anima los escritos de esta autora. Ignoro si será Álvaro el gato que en la fotografía de la izquierda posa tan majestuosamente en brazos de la escritora, haciendo juego con el perfil y la mirada felina de esta. Ignoro también si la simpática caricia de Alberto Moravia, marido de Elsa Morante, dirigida al plácido gatazo de la imagen de la derecha, es un gesto espontáneo o una manera de contribuir a la buena armonía del matrimonio. De ser así, la cosa no le funcionó mal del todo: estuvieron casados veinte años. Una última duda: ¿será Álvaro este gato enorme al que se le permite tumbarse sobre los libros?

martes, 6 de diciembre de 2011

PEQUEÑOS OLVIDADOS

Culturamas es el título de una revista digital dedicada a la cultura. Aparte de reseñas de libros, incluye numerosas e interesantes entrevistas, noticias, artículos sobre cine, arte, música y, lo que me ha llegado al alma, sobre esos dos hermanos pequeños y con frecuencia olvidados de la literatura que son la poesía y el cuento. 

sábado, 3 de diciembre de 2011

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE


La soledad del pintor belga Paul Delvaux (1897-1994). No hay nada declaradamente surrealista en esta escena, y sin embargo todo en ella nos produce la inquietud de los sueños: la estación vacía, la luna llena asomando entre los cables, las ventanas iluminadas a la derecha y la misteriosa figura femenina de melena rubia y abrigo rojo que nos da la espalda. El cuadro rezuma la melancolía de esas estaciones desiertas que dejamos atrás cuando viajamos en tren por la noche. Tal vez es la simple consecuencia de la fascinación que el pequeño Delvaux sintió cuando vio los primeros tranvías eléctricos en Bruselas, y que le acompañó toda la vida. Os invito a hacer una prueba: mirad fijamente el andén empedrado que se abre a los pies de la protagonista y se escapa hacia el horizonte. Apenas unos segundos, y la perspectiva vertiginosa os habrá llevado al interior del cuadro, dentro del sueño.