domingo, 31 de julio de 2011

EQUIPAJES

En este tiempo estival tan propicio a los viajes, no puedo evitar ponerme a reflexionar sobre el aparato material que es su inevitable compañero: maletas, bolsos, mochilas, fundas, neceseres; todo ese repertorio de objetos portátiles que englobamos bajo el nombre de “equipaje”. No es una cuestión banal. Ellos son el pedacito de nuestro universo privado que nos acompaña cuando damos tumbos por rincones del planeta moderada o extremadamente alejados de nuestra casa. Son la prolongación de la rutina diaria que desplegamos frente a nosotros al llegar a nuestro destino en ese ambiente provisional, desestabilizador, que son la habitación de hotel o el dormitorio de casa ajena. Ellos trazan un mágico puente hacia nuestra vida normal, esa que ha quedado abruptamente interrumpida por el salto a la aventura que todo viaje supone. Cuando los abrimos, dejan salir nuestra ropa, nuestros libros, nuestros instrumentos de aseo e incluso algún polizonte sin utilidad práctica inmediata pero sin el cual nos resulta impensable vagar por el mundo: esa foto que nos acompaña, ese muñequito absurdo que alguien nos regaló y que es tan fácil dejar colarse por un rincón de la maleta. Qué impresionante efecto, el del equipaje: al deshacerlo, se despliega en torno a nosotros el círculo confortable, protector, de los objetos conocidos.

jueves, 14 de julio de 2011

LOS GATOS DEL BLOG

Como empiezan a ser multitud, he decidido dedicar una entrada a esos seres elásticos y sigilosos que, cada vez más, proliferan por este espacio virtual. Los primeros llegaron tímidamente, hace ya varios meses; los últimos se han incorporado en las pasadas semanas y ocupan un lugar de honor. Como el gato melancólico encaramado a la rama de un árbol que otea el horizonte debajo de la luna llena y debajo, también, del título de este blog. Lo presentaré para los que no lo conozcan: se trata de Gato en el claro de luna de Théophile Alexandre Steinlen, pintor y litógrafo francosuizo de finales del XIX.

domingo, 10 de julio de 2011

GESTOS INFANTILES

La semana pasada fui a ver la exposición de Antonio López que se acababa de inaugurar en el Museo Thyssen. Se podría comentar –y supongo que se estará haciendo- mucho sobre ella; en mi línea, me limitaré a destacar un detalle mínimo que atrajo de forma poderosa mi atención: la capacidad del artista para captar en una escultura uno de los gestos infantiles que más me gustan. La escultura en cuestión se titula “María de pie”, y es una escayola del año 1963 en la que Antonio López representa en tamaño natural a una de sus hijas de corta edad, con ese encantador gesto que comparten todos los seres pequeñitos de alzar la cabeza desde su mínima estatura para escrutar el mundo de los adultos.

domingo, 3 de julio de 2011

LOS CUADROS DE JUNIO


Me gusta la pintura realista cuando por debajo de la precisión fotográfica y el detalle milimétrico se filtra la impresión de que el artista está recogiendo algo que queda más allá de los sentidos. Es lo que sucede en este cuadro del más norteamericano de los artistas europeos, el escocés Jack Vettriano, nacido en 1951. Hay algo de sobrenatural en esta habitación de escaso colorido, en el paisaje urbano velado por un visillo, en la mujer apenas iluminada que descansa, vestida de riguroso negro y con tacones de aguja, sobre un sillón cubierto por una sábana.  Es, sin duda, un momento de privilegio. Por si alguien dudaba del carácter amoroso de la ensoñación de la protagonista, ahí está el título para aclarárnoslo: In thoughts of you. La misteriosa dama vestida de negro está, ya nos lo sospechábamos, pensando en ti.

viernes, 1 de julio de 2011

DESPEDIDAS

Todos los grupos humanos que se disuelven producen una notable carga de melancolía. Para los que nos regimos por la sucesión de los cursos, el mes de junio es especialmente intenso en ese sentido, con los compañeros que parten a trabajar a otros destinos y con los alumnos que han compartido aula durante nueve meses y que ya no volverán a estar todos juntos, porque en septiembre próximo se repartirán, por variadas causas, en grupos distintos. Conjuntos de personas que han formado una unidad durante un tiempo, que han llegado a adquirir rasgos distintivos como si se tratara de organismos vivos con múltiples cabezas y corazones pero con una tendencia común, quedan de pronto expuestos a las circunstancias que los dividen inevitablemente. Cada año por estas fechas, al dar la última clase a mis alumnos, me asalta el mismo pensamiento: “Nunca más estaremos así, todos juntos”.  Por eso, todos los meses de junio me acuerdo de un relato del maestro Cortázar, que supo reflejar como nadie ese drama de los grupos humanos que se diluyen con el paso del tiempo.