miércoles, 30 de marzo de 2011

LECTURAS DEL PASADO INVIERNO

Ahora que acabamos de estrenar la primavera, me acuerdo de que creé este blog cuando el recién terminado invierno había dado apenas sus primeros pasos. Una de las secciones que incluí ya desde el principio fue la titulada Lo que estoy leyendo. Rebusco en mis archivos y me encuentro con las breves reseñas que han ido desfilando por dicho espacio durante estos tres meses: son meras impresiones, a veces iniciales, siempre escritas a vuela pluma, sin el menor afán de exhaustividad. Me recuerdan a las listas que elaboraba de adolescente, apuntando escrupulosamente todos los libros que terminaba, con el orgullo de la que acababa de emprender una –entonces ya lo sospechaba- larga vida de lectora. Aquí tenéis, pues, todos reunidos, los libros que me han hecho compañía durante los breves días y largas noches de este invierno que acabamos de dejar atrás.

martes, 29 de marzo de 2011

LO QUE HACEMOS CON LOS LIBROS

Hace unos días, una lectora asidua de este blog dejó un comentario en el que contaba la anécdota de un anciano maravilloso enamorado de los libros que sufría una rabieta cuando unos jovencitos imprudentes –a los que presupongo sus nietos- le ordenaban el despacho y cometían la osadía de no dejar los libros en el sitio exacto que él les había destinado. Prometí entonces una entrada sobre las pequeñas manías y hábitos que tenemos los que disfrutamos con la lectura y amamos los libros, y desde entonces le había dado algunas vueltas al tema, que me divierte porque me trae recuerdos de mucha gente a la que aprecio. Pero ayer por la tarde sucedió algo que me ha impulsado a sentarme a escribir sin más dilación.

jueves, 24 de marzo de 2011

EL PARAÍSO EN UNA BIBLIOTECA


Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”, dijo el gran Jorge Luis Borges. No en vano, un compatriota suyo, el pintor Gabriel Caprav, lo retrató totalmente rodeado de volúmenes en un cuadro titulado El Paraíso según Borges. Es difícil imaginar una plasmación más adecuada del creador de esa alucinante biblioteca infinita, trasunto del universo, que da título a uno de sus cuentos más memorables, La biblioteca de Babel. Para Borges, el universo es una biblioteca y el Paraíso merecería ser otra. Libros, en definitiva, por todas partes y en todo momento, aquí y ahora y en un futuro posible.

lunes, 21 de marzo de 2011

MAHFUZ REVISITADO

Es toda una experiencia releer un libro que nos gustó en su momento, del mismo modo que lo es regresar a un lugar en el que fuimos felices tiempo atrás. Corremos, eso sí, el humanísimo riesgo de que las cosas no vuelvan a ser las mismas; pero quién nos asegura que no puedan resultar mejores incluso que la primera vez. En ocasiones, las dos experiencias pueden venir juntas: la de la relectura y la del retorno a un espacio ya visitado. Es lo que me está ocurriendo a mí estos días, regresando a El callejón de los milagros de la mano de Naguib Mahfuz.

sábado, 19 de marzo de 2011

DOS VECES GOYA

Hace unos días estaba yo dedicada a la agradable tarea de husmear por los estantes de una biblioteca pública (es un placer que me concedo a menudo) cuando me encontré con un libro que llevaba tiempo queriendo leer. Al sacarlo de su sitio me sorprendió la imagen de la portada; en un principio lo achaqué a que encontrar un cuadro de Goya en la tapa de una novela norteamericana contemporánea no es lo más esperable. No me convenció mucho mi explicación pero no le di más vueltas, hasta que al cabo de unos días, al sacar otro libro de mi propia estantería para prestárselo a una amiga, comprendí la auténtica razón de mi sorpresa: era la segunda vez en menos de un mes que caía en mis manos un libro con un cuadro de Goya en la portada. El primero había sido Amor perdurable, de Ian McEwan, que había releído para el club de lectores y que ahora me disponía a prestar; el segundo era el que había sacado de la biblioteca pública unos días atrás, Tombuctú, de Paul Auster. Las dos novelas están editadas por Anagrama en su colección Compactos.

viernes, 11 de marzo de 2011

MARAVILLAS DE UN BLOG

Yo de niña quería ser la Alicia de Lewis Carroll: perseguir a un conejo con chaqueta y chaleco, caer al vacío en una madriguera sin fin, iniciar un viaje a través de un espejo, saltar de episodio en episodio encontrando personajes a cuál más extraordinario. Han pasado muchos años de aquello, y aunque al llegar a la edad adulta seguía sin tenerlas todas conmigo respecto a lo que ocultan los espejos, sí tenía claro que lo demás pertenecía al mundo de la fantasía. Hasta que la pasada Navidad decidí crear este blog y me encontré con que frente a mí se abría una madriguera cuyo final se perdía en el infinito, un espejo a través del cual podía emprender un viaje increíble.

sábado, 5 de marzo de 2011

LA ÚLTIMA REPRESENTACIÓN

He de confesar la atracción que ejercen sobre mí las historias crepusculares; no en vano, una de mis películas favoritas tiene como protagonista a una vieja gloria del cine mudo que vive refugiada en la fantasía de que aún es célebre, cuando en realidad nadie la recuerda y el séptimo arte discurre por unos derroteros bien distintos a los que ella conoció. El gran Billy Wilder la rodó en 1950 con el título de Sunset Boulevard, que aquí se tradujo como El crepúsculo de los dioses. La vi por primera vez cuando era casi una niña y me fascinó; ya desde muy joven tenía yo una marcada tendencia a la melancolía.

martes, 1 de marzo de 2011

LOS CUADROS DE FEBRERO

Una perspectiva inesperada. La sala a oscuras, la pantalla iluminada en lo alto. Todas las miradas se dirigen hacia la proyección, excepto las del artista y el espectador del cuadro, testigos indiscretos del momento de descanso de la joven acomodadora: New York Movie de Edward Hopper (1882-1967).